¿Por qué es tan difícil esperar en Dios? La dificultad de esperar en Dios es una experiencia común en la vida de muchos creyentes. Queremos que las cosas sucedan en nuestro tiempo, según nuestros planes. Pero Dios no obra de acuerdo a nuestros calendarios, y si esperamos que él lo haga como queremos, es ahí cuando dudamos. De hecho, podemos afirmar que, en nuestros tiempos, lo normal es obtener lo que deseamos de manera inmediata. ¿Por qué debemos esperar en Dios? y ¿Cómo podemos hacerlo?
¿Por qué es tan difícil esperar en Dios?

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Es parte de nuestra humanidad el no querer esperar. Todo lo que queremos para nosotros lo deseamos al instante. Queremos que todo acontezca según nuestros requerimientos, muchas veces sin tomar en cuenta las opiniones y los consejos de aquellos que nos rodean. Cuando venimos a los pies del Señor, entonces empezamos a conocer a un Dios cuyos planes son insondables, no tiene medida. Es necesario aprender que Dios que no cumple nuestros caprichos, sino que lleva a cabo Su voluntad para nuestras vidas en Su tiempo.
Es por eso que tenemos esos sentimientos a veces frustrantes que inundan nuestra mente y corazón pues queremos que Dios obre al tiempo que deseamos. Pero es importante que estemos conscientes, que Dios no se acoge a nuestros horarios, ni fechas, ni tiempo. Dios es Omnipotente y Soberano, Él no ve nuestras vidas como nosotros la vemos, ni nuestros planes.

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Algunas de las razones por las cuales es difícil esperar en Dios son las siguientes:
- Nuestra naturaleza impaciente: Como seres humanos, a menudo somos naturalmente impacientes. Queremos respuestas y soluciones rápidas a nuestros problemas y anhelamos resultados inmediatos. La espera va en contra de esta impaciencia innata.
- Falta de control: La espera en Dios implica renunciar a nuestro control y confiar en el tiempo y plan de Dios. Para muchas personas, ceder el control es difícil y aterrador.
- Dudas y miedos: Durante la espera, es común que las dudas y los miedos surjan en nuestra mente. Nos preguntamos si Dios nos escucha, si está trabajando en nuestras vidas y si sus promesas son verdaderas.
- Circunstancias difíciles: A menudo, las personas recurren a Dios en busca de ayuda en medio de problemas o crisis. La espera puede parecer particularmente difícil cuando estamos pasando por momentos de sufrimiento.
- Presión social y expectativas externas: A veces, la presión de la sociedad y las expectativas externas pueden hacer que esperar en Dios se sienta aún más complicado. La sociedad valora la inmediatez y la eficiencia, lo que puede chocar con la idea de esperar en la paciencia divina.
- Falta de entendimiento: No siempre entendemos el propósito detrás de la espera. No sabemos por qué Dios permite ciertas demoras en nuestras vidas, lo que puede ser confuso y desafiante.

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Dios no obra de acuerdo con las normas del mundo. El Salmo 27:14 nos dice
Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.
Dios nos da ese mandamiento, porque sabe que para nosotros es difícil esperar; sobre todo si ya hemos tenido que hacerlo durante un tiempo. El Señor, en la Biblia, nos habla a menudo acerca de este tema, pues es importante para cada aspecto de nuestra vida; como, por ejemplo, nuestras relaciones personales, nuestras finanzas y nuestra vida física y espiritual. Por eso nos exhorta en varias ocasiones, por medio de su Palabra, a esperar en Él.
¿Por qué debemos esperar en Dios?
Esperar en Dios es un principio bíblico. El salmista nos dice que Salmos 18:30
En cuanto a Dios, perfecto es su camino, Y acrisolada la palabra de Jehová; Escudo es a todos los que en él esperan.
Si los caminos de Dios son «perfectos», entonces podemos confiar en que lo que Él haga, sea cual fuere su tiempo, también es perfecto. Cuando llegamos a comprender esa realidad, no solo va a ser menos difícil esperar en Dios, sino que se convertirá en alegría. Las promesas de Dios son claras al respecto; si esperamos en Dios, él va a renovar nuestras fuerzas. Está escrito en Isaías 40:28-31.
¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

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Para llegar a ser la persona que Dios desea y alcanzar lo que ha preparado para nuestra vida, debemos aprender a esperar en Él. Sin embargo, algunas veces, a lo largo de un período de tiempo, el Señor pone a prueba nuestra fe. El apóstol Pablo exhorta a no estar ansiosos por nada, Filipenses 4:6, nos dice.
Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
La ansiedad en el creyente sugiere una falta de fe y eso entristece a Dios, no sólo porque él no quiere que nosotros estemos ansiosos por nada, sino también porque él conoce que nuestras ansiedades provienen de un entendimiento parcial de quién es él.
Un aspecto fundamental de la naturaleza y del carácter de Dios, y el atributo que nos permitirá esperar pacientemente en él en plena confianza, es su soberanía. La soberanía de Dios se define como su control independiente completo y total sobre toda criatura, suceso y circunstancia en cada momento de la historia. Una vez que entendamos esto, el esperar que nuestro Dios perfecto obre y actúe en su momento perfecto, no sólo nos permitirá esperar con paciencia, sino que también nos permitirá esperar con confianza.

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¿Cómo esperar en Dios?
¿Cuál es la manera incorrecta de esperar en Dios? Pues, con impaciencia, porque estamos asumiendo incorrectamente que el Señor no está obrando. Ansiosos al pensar en los resultados. Con quejas ante Dios porque aún no nos ha respondido. Con dudas, sin la seguridad de que la decisión del Señor es la correcta. Frustrados o molestos porque Dios no obra de acuerdo a nuestros deseos. No debemos esperar así.
Todas estas malas actitudes provienen de no poder reconocer que Dios es bueno y generoso, el cual nos da mucho más de lo que merecemos. El Señor también es sabio y amoroso; por eso nos niega lo que es perjudicial para nuestra vida, aquello que no estamos preparados para recibir, o lo que podría venir a ser un obstáculo en nuestro caminar con Él.

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¿Cómo debemos esperar en el Señor? Con paciencia. Nuevamente la Biblia en el libro de Salmos nos da la clave. La Santa Escritura nos dice en Salmo 40:1-3
Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová.
Podemos esperar con paciencia en Dios si logramos comprender que el Señor es más sabio que nosotros y que somos bendecidos al obedecerlo. Además de paciencia, tenemos que esperar con esperanza. Salmo 27:13 dice
Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes.
Los creyentes, al ser salvos, el Espíritu Santo vino a morar en nuestra vida para guiarnos en todo momento. Por tanto, tenemos la esperanza de que dirigirá nuestros pasos y nos mostrará sus caminos y su tiempo. Bíblicamente, esperar en Dios significa confiar en él y en su plan perfecto para nuestras vidas, incluso cuando no podemos ver claramente el camino por delante. Esperar en Dios no significa simplemente sentarse y hacer nada. Dios quiere que participemos activamente en su plan para nosotros, y que nos mantengamos enfocados en su voluntad.

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Para esperar en Dios de manera efectiva, podemos hacer lo siguiente:
- Tener una vida de oración y reflexión: Habla con Dios acerca de tus sentimientos y preocupaciones. La oración puede brindarte consuelo y claridad.
- Practicar el estudio de la Biblia: La Biblia está llena de historias de personas que tuvieron que esperar en Dios. Estudiar estas historias puede proporcionar aliento y perspectiva.
- Apoyarnos en nuestra comunidad cristiana: Comparte tus preocupaciones con otros cristianos. La comunidad puede brindar apoyo y oración durante tiempos de espera.
- Práctica de la paciencia: Trata de cultivar la paciencia en tu vida diaria. Esto te ayudará a lidiar mejor con la espera.
- Enfocarnos en el crecimiento espiritual: Utiliza la espera como una oportunidad para crecer espiritualmente, fortaleciendo tu relación con Dios.
La Biblia nos da muchos ejemplos de personas que esperaron en Dios. Abraham esperó durante años para tener un hijo, pero confió en la promesa de Dios de que tendría un hijo y que su descendencia sería bendecida. José esperó durante años mientras estaba en la cárcel, pero confió en que Dios tenía un plan para él y finalmente fue elevado al segundo puesto en Egipto. Dios también obrará en tu vida.

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Comentario final
Esperar en Dios no significa tener una actitud pasiva o conformista, sino todo lo contrario, esta espera siempre tiene que estar llena de fe, esperanza y acción. Significa confiar en su fidelidad y en su amor por nosotros, y estar dispuestos a seguir su voluntad incluso cuando las circunstancias parecen difíciles. Esperar en Dios es de gran importancia para los cristianos, ya que nos permite confiar en la sabiduría y el plan perfecto de Dios para nuestras vidas. Recuerda que Dios siempre está contigo y que su tiempo es perfecto. Espera en Él con paciencia y confianza, y verás que la recompensa será grande.

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Fuentes Bibliográficas
- Biblia Diario Vivir, versión Reina Valera 1960. Editorial Grupo Nelson. Estados Unidos.
- De Ortiz, Y. (2020). ¿Por qué esperar en Dios es difícil?
- Devocialcristiano.com (2023). Esperar en Dios.
- GotQuestions (2023). ¿Por qué es tan difícil esperar en Dios?
- Stanley, C. (2021). ¿Cómo debemos esperar?






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