Por qué Jesús, Dios Hijo, ¿tuvo que venir al mundo en forma de un ser humano? En navidad celebramos precisamente el nacimiento de nuestro Señor Jesús. Pero se trata de su nacimiento en naturaleza humana, su primera venida; por que Jesús como Dios Hijo es eterno, no tiene principio ni fin. El mayor enfoque de la iglesia acerca de Jesús se centra en Su divinidad, a tal punto que los aspectos de Su humanidad a menudo se pasan por alto. Esto puede llevar a una falta de entendimiento con respecto a una parte importante de Su naturaleza. Por lo tanto, es necesario entender por qué Jesús se hizo carne y vivió entre nosotros.

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Jesús, Dios Hijo que se hizo hombre
No hay duda de que el Nuevo Testamento enseña que Jesús era completamente Dios, todos los evangelios muestran el registro de la vida humana de Cristo. La Biblia nos dice que Jesús era completamente humano; Jesús se vistió en ropa ordinaria para niños, creció en sabiduría como un niño, se cansaba, tenía hambre, tenía sed, fue tentado por el diablo, se lamentaba y después de Su resurrección, todavía tenía un cuerpo humano.
La creencia que Jesús es cien por ciento Dios y cien por ciento hombre también se conoce como la Unión Hipostática. Está escrito en Juan 1:1-5; 14
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

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Juan muestra a Jesús como totalmente humano y totalmente divino. A pesar de que Jesús tomó por completo nuestra humanidad y vivió como un hombre, nunca dejó de ser el Dios eterno que siempre existió, el creador y sustentador de todas las cosas, la fuerza que une la creación y la fuente de la vida eterna. Esta es la verdad acerca de Jesús y el fundamento de la verdad. Si no podemos o no creemos esta verdad básica, no tendremos la fe suficiente para confiarle nuestro destino eterno. Por eso Juan escribió su Evangelio: para edificar la fe y la confianza en Jesucristo, al grado que creamos que Él en realidad era y es el Hijo de Dios.
Cuando Jesús nació, Dios se hizo hombre. No era mitad hombre ni mitad Dios, era todo Dios y todo hombre. Antes de que Cristo viniera, la gente podía conocer a Dios en parte. Luego de su venida, lo conoció en su totalidad porque vino visible y tangible en Jesús. Cristo es la expresión perfecta de Dios en forma humana. Los dos errores más comunes son minimizar su humanidad o minimizar su divinidad. Jesús es tanto Dios como hombre.
¿Por qué era necesario que Jesús se hiciera humano?
Las aperturas de los evangelios claramente enseñan la concepción inmaculada de Jesús. El hecho de que Él sería llamado santo indica que Él estaba libre de pecado–algo que ningún otro humano puede decir de sí mismo. Esto es debido a que el pecado entró al mundo por medio de un hombre: Adán; y, por lo tanto, toda la gente hemos pecado debido a que descendemos de él. Romanos 5:12 nos enseña lo siguiente:
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
¿Cómo pueden declararnos culpables por algo que Adán hizo miles de años atrás? Muchos piensan que no es justo que Dios nos juzgue por el pecado de Adán. Sin embargo, estamos hechos del mismo material, con tendencia a rebelarnos, y los pecados que cometemos nos condenan. Debido a que somos pecadores, no necesitamos imparcialidad sino misericordia. Así como un hombre trajo pecado y sufrimiento al mundo, era necesario que un hombre lo removiera. Esto lo encontramos en 1º Corintios 15:21-23
Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque, así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.
La muerte vino como resultado del pecado de Adán y Eva. Pablo explica por qué el pecado de Adán trajo pecado a todos, cómo la muerte y el pecado se esparcieron entre todos los seres humanos por causa del primer pecado, y el paralelo existente entre la muerte de Adán y la de Cristo. Jesús vino a revertir la condición en la que estábamos por el pecado que heredamos desde Adán.

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La mayoría de las enseñanzas cristianas se enfocan correctamente en la muerte de Jesús. Sin embargo, al enfocarse en la muerte de Cristo, a menudo omitimos la verdad que Jesús vivió una vida de obediencia perfecta al Padre. Jesús no sólo murió por nosotros, también vivió por nosotros. Si todo lo que Jesús tenía que hacer era morir por nosotros, entonces pudo haber descendido del cielo en un viernes santo, ido directamente a la cruz, resucitado de los muertos y ascendido de vuelta al cielo. Jesús no vivió durante 33 años sin ninguna razón. Mientras estaba en la tierra, Cristo hizo la voluntad del Padre mediante el uso de medidas específicas, enseñando, haciendo milagros y obedeciendo la ley para “cumplir con toda justicia”
Jesús, el postrer Adán, vino a tener éxito en donde el primer Adán falló en el cumplimiento de la ley de Dios. Jesús tuvo que hacer lo que Adán no pudo para así poder cumplir con la vida de perfección sin pecado que se requería. La Biblia dice en 1º Corintios 15:45
Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.
Adán fue hecho del polvo de la tierra y heredamos de él una vida física, mortal. Jesucristo es el Dios Creador, quien puede darnos vida espiritual, inmortal. En la resurrección nosotros tendremos la imagen de Jesucristo, quien fue el primero en ser resucitado a vida inmortal. Jesús hizo esto para que Su justicia pueda ser transferida a aquéllos que ponen su fe en Él para recibir el perdón de pecados. Podríamos decir que la naturaleza de Cristo le otorga significado a su obra. ¿Por qué envió Dios a Su Hijo en forma de ser humano, en la semejanza de carne de pecado? Las Escrituras nos dan varias respuestas a esa pregunta.

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Razones por las cuales Jesús se encarnó
La primera razón. Para revelarnos a Dios.
Aunque Dios se revela a Sí mismo en varias maneras, que incluyen las magnificencias de la naturaleza que nos rodea, solamente la encarnación reveló la esencia de Dios, aunque velada. Las escrituras nos dicen en Juan 1:18
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.
La única manera en que el hombre puede ver al Padre es conociendo acerca del Hijo, y la única manera de lograrlo hoy en día es estudiando el relato de Su vida en las Escrituras. Por haberse El hecho hombre, la revelación de Dios se personalizó; porque Él es Dios, esa revelación es completamente verdadera.

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La segunda razón. Para proveer un ejemplo para nuestras vidas.
La vida terrenal de nuestro Señor se nos presenta como patrón para nuestras vidas hoy en día 1º Pedro 2:21 nos exhorta lo siguente:
Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;
Sin la encarnación no tuviéramos ese ejemplo. Como hombre El experimentó las vicisitudes de la vida y nos provee un ejemplo práctico; como Dios, nos ofrece el poder para seguir Su ejemplo.

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Tercera razón. Para proveer un sacrificio efectivo por el pecado.
Sin la encarnación no tuviéramos un Salvador. El pecado requiere la muerte como su pago. Así que el Salvador tiene que ser humano para poder morir. Este principio lo encontramos en Hebreos 10:10
En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
La muerte de un hombre común no pagaría por el pecado eternamente. De modo que el Salvador también tiene que ser Dios. Necesitamos un Salvador que sea Dios-Hombre y lo tenemos en nuestro Señor.

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Cuarta razón. Para destruir las obras del diablo.
Esto fue efectuado por la aparición de Cristo. El enfoque es sobre Su venida, no sobre la resurrección como se esperaría. ¿Por qué fue necesaria la encarnación para derrotar a Satanás? La Biblia nos explica el fundamento en 1º Juan 3:8.
El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
Porque Satanás tenía que ser derrotado en la arena que el domina, este mundo. Así que Cristo fue enviado a este mundo para destruir las obras del diablo.

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Quinta razón. Para poder ser un Juez competente.
Aunque la mayoría de las personas piensan de Dios como el Juez delante del cual todos comparecerán, la verdad es que Jesús será ese Juez. Está escrito en Juan 5:22-27.
Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo; y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre.
Todo el juicio será llevado a cabo por nuestro Señor “por cuanto Él es el Hijo del Hombre”. Este es el título que lo asocia con la tierra y con Su misión terrenal. ¿Por qué es necesario que el Juez sea humano y haber vivido en la tierra? Para poder refutar todas las excusas que los humanos pudieran presentar. ¿Por qué tiene el Juez que ser también Dios? Para que Su juicio sea verdadero y justo.

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Así la encarnación tiene ramificaciones que se relacionan con nuestro conocimiento de Dios, nuestra salvación, nuestra vida diaria, nuestras necesidades urgentes, y nuestro futuro. Es verdaderamente el hecho central de la historia.
Comentario final
La humanidad de Jesús es un ejemplo para los creyentes, ya que tiene que ver con el cómo vivimos nuestras vidas. La vida de un cristiano debe ser una imitación de la vida de Jesús. Somos llamados a vivir nuestras vidas como Él vivió la suya. Así cómo Jesús fue tentado, soportó el sufrimiento y enfrentó el odio, así debemos los cristianos enfrentar esas cosas en este mundo. Sin embargo, la manera en que ganaremos esta batalla en contra del mundo es mirando hacia Aquél que ya ha vencido al mundo. La vida de obediencia y la fe de Jesús es un ejemplo para nosotros cuando enfrentemos la tentación ya que nosotros contamos con los mismos recursos que respaldaban a Jesús para llevar a cabo Su ministerio: la Palabra de Dios

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Fuentes Bibliográficas
- Bennet, M. (2020). El primer Adán y el postrer Adán.
- Biblia Diario Vivir, versión Reina Valera 1960. Editorial Grupo Nelson. Estados Unidos.
- IBRPG (2019). ¿Por qué cristo se hizo hombre?
- Ryrie, C. C. (2003). Teología básica. Editorial Unilit. Estados Unidos.
- Turpin, S. (2020). ¿Por qué tomó Jesús una naturaleza humana?






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