Seguramente has escuchado a alguien pedir a su padre, madre, abuela o abuelo fallecido que lo cuide, que lo proteja. Quizá un tío te haya dicho que el alma de tu abuelito te guíe, o que tu padre fallecido está alegre por tus triunfos aquí en la Tierra. ¿Pueden darse cuenta nuestros familiares fallecidos que les llevamos flores al cementerio? ¿Podemos hablarles y ellos escucharnos? ¿Nuestros familiares fallecidos nos pueden ver, cuidar o guiar? ¿Ellos están conscientes en el más allá? Resolveremos estas preguntas a la luz de la Biblia.

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Idea popular: Nuestros familiares fallecidos nos cuidan desde el más allá
La idea popular que nuestros familiares fallecidos nos pueden cuidar desde el más allá es relativamente generaliza. La hemos escuchado de familiares cercanos y amistades. La vida después de la muerte es un tema que llama mucho la atención, en especial de quienes han perdido a un ser querido. Hay quienes consideran que luego de la muerte no existe nada más, mientras otros afirman sentir a sus familiares como seres espirituales que los protegen, e incluso han tenido experiencias en las cuales se han aparecido para advertirles sobre algo y así la lista es innumerable. Lo anterior no significa que estén todo el día a nuestro lado, sino sólo en momentos críticos.

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Según la experiencia de los llamados canalizadores o mediums, quienes han fallecido siempre intentan dar mensajes de aliento a sus seres amados que no superan la pérdida. Ellos en su gran mayoría mencionan estar en un estado de absoluta paz, donde no existe ni el dolor ni la tristeza. Son supuestos mensajes que ayudan a reconfortar a quienes llevan el sufrimiento de la partida de un padre, madre, un hijo, esposo, etc. Pero, ¿Es posible esto? Veamos qué nos dice la Biblia
¿Qué dice la Biblia al respecto?
Los muertos no saben lo que pasa en la Tierra
La idea de que la gente está mirando desde el cielo para ver lo que estamos haciendo es común en la cultura popular. Pero, por mucho que nos guste la idea de que estamos siendo observados por nuestros seres queridos que ya han muerto, eso no es lo que nos enseña las Escrituras. La Biblia dice en Eclesiastés 9:5-6.
Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.

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La muerte física es una realidad que tenemos que atravesar a razón de nuestra naturaleza física débil y temporal. Pero una realidad que muchos ignoran es que después de muertos, perdemos completamente la comunicación con esta tierra donde un día vivimos. La Biblia afirma que los muertos nada saben”, y que “nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol”.
Esto no significa que la muerte es el fin, sino que la persona que muere ya no tiene parte ni suerte con lo que pasa en esta tierra y por consiguiente no tiene conocimiento o noticia de nada de lo que pase en el mundo de los vivos, así que, si alguien le habla a algún difunto, sus palabras no pueden ser escuchadas. Si tenemos éxito en esta vida, nuestros familiares fallecidos no podrán alegrarse por que no se enteran de lo que pasa en la Tierra, tampoco se pondrán tristes si nos pasa algo malo, y obviamente no podrán ayudarnos o advertirnos de algún problema. Nada de esto, ni en sueños, ni en forma física como ángeles o fantasmas, no hay ninguna forma en que los muertos sepan lo que pasa en la tierra.

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Ojo que este versículo se refiere a la conciencia de los muertos con respecto a lo que pasa en la Tierra. Pero, ¿Esto acaso significa que los muertos no tienen conciencia en el más allá?
¿Los muertos tienen conciencia en el más allá?
¿Los muertos tienen conciencia en el más allá? Es decir ¿Pueden sentir lo que les pasa después de la muerte? Este punto debe ser aclarado. Una historia relatada por el mismo Jesús da la respuesta a esta interrogante. Se trata de la historia del rico y Lázaro que encontramos en Lucas 16:22-31. Revisemos algunos versículos de este pasaje.
Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán, aunque alguno se levantare de los muertos.

Jesús enseñó que tanto un hombre rico como un hombre pobre llamado Lázaro murieron. El hombre rico inmediatamente fue al Hades y Lázaro inmediatamente fue llevado al seno de Abraham. El contexto del pasaje señala que tanto el rico como Lázaro estaban plenamente conscientes en el infierno y en el paraíso respectivamente.

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Debemos destacar que por ninguna parte de este verso se nos dice que después de morir quedamos inconscientes, sin darnos cuenta de lo que sucede. Se hace un contraste con lo que pasa antes y después de morir. Los pasajes que dicen que no hay conocimiento ni memoria después de la muerte, hablan de ninguna memoria en este mundo, no de ninguna memoria de este mundo.
La historia del rico y Lázaro muestra que los muertos están plenamente conscientes de lo que sucede y sienten en el más allá. Vemos además en esta historia que no hay forma en que los muertos puedan dar alguna advertencia o un mensaje a los que estamos vivos. En síntesis, los muertos están conscientes de los que les pasa ya sea en el cielo o en el infierno, pero no puede ver ni escuchar lo que pasa en el mundo de los vivos.

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La falsa doctrina del sueño del alma
Existe una falsa doctrina que enseña que el alma está como dormida esperando el momento de la resurrección. Por el pasaje que hemos leído del rico y Lázaro se pone en evidencia que las almas no duermen. Pero es cierto que hay versículos que pareciera que dan esa afirmación. Revisemos algunos de ellos. Está escrito en Lucas 8:52
Y lloraban todos y hacían lamentación por ella. Pero él dijo: No lloréis; no está muerta, sino que duerme.
Asimismo, 1° Corintios 15:6 afirma lo siguiente:
Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.

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El concepto del “sueño del alma” no es una doctrina bíblica. Cuando la Biblia dice que una persona está “dormida” es un eufemismo o una forma de decir que la persona ha muerto, mas no significa literalmente que “su alma duerme.” El sueño es sólo una manera de describir la muerte, porque un cuerpo muerto da la apariencia de estar dormido.
La Biblia nos dice que en el instante que morimos, somos llevados al cielo o al infierno, dependiendo de si hemos puesto nuestra fe en Cristo para la salvación. Para los creyentes, el estar ausentes del cuerpo es estar presentes con el Señor. Para los no creyentes, la muerte significa el castigo eterno en el infierno. Por lo tanto, la doctrina del sueño del alma es incorrecta. El alma continúa su existencia después de la muerte. El impío enfrentará el juicio de Dios, y los cristianos habitarán en Su presencia. La visión del sueño del alma, que coloca un período de tiempo prolongado después de la muerte antes de que un creyente esté presente con el Señor está claramente en desacuerdo con las enseñanzas de la Escritura.

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Las apariciones de familiares fallecidos
¿Y entonces por qué hay personas que supuestamente han hablado con familiares ya muertos? La respuesta es simple, son demonios que toman la apariencia de nuestros familiares fallecidos. Los espíritus inmundos y demonios tienen la facultad de la suplantación y ellos son conocedores de la vida privada de cada persona; pues siempre han estado al tanto de nuestras vidas, buscando la forma de atacarnos y destruirnos; y con todo este conocimiento a la hora que invoquemos a nuestros familiares, ellos son capaces de imitar sus voces y de hablarnos las mismas cosas y de la misma manera que lo hacían dichos familiares cuando estaban vivos.
Dada la imposibilidad de que los muertos vuelvan aquí a la tierra; entonces los seres de las tinieblas son especialistas en imitar y de esta forma envuelven a los hombres en pecado y abominación delante de Dios. Los demonios se pueden manifestar a través de un médium que invoque a los difuntos o a través de figuras fantasmales. Debemos tener cuidado con los ritos que se hacen en dedicación a los muertos.

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Dada esta imposibilidad de comunicación con los muertos, tampoco es bueno hacer ceremonias o altares, como se hace en el día de todos los santos, para “honrar la memoria” de aquellos que una vez estuvieron con nosotros, dado que no pueden ver ni escuchar nada de lo que nosotros estamos haciendo por ellos.
Nuestros familiares fallecidos no se percatan que los visitamos en los cementerios, no nos escuchan. Nuestros familiares fallecidos tampoco pueden visitarnos. Y es un error orar a los difuntos o por los difuntos o frente a sus tumbas. Orar a los muertos está estrictamente prohibido en la Biblia. La Palabra nos dice que quien «consulte a los muertos» es «abominación para con Jehová», está escrito en Deuteronomio 18:10-12:
No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.
Obviamente es un error decir que dicha persona “está cuidando de nosotros desde el cielo”, primeramente, porque no sabemos dónde está, si en el cielo o en el infierno y segundo porque no tiene ninguna forma de saber lo que está pasando aquí en la tierra.

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Busquemos a Cristo
Ya que nuestros seres queridos que puedan estar en el cielo no tienen la capacidad de mirar hacia abajo y vernos, no estamos corriendo nuestra carrera por ellos. No esperamos su aprobación ni escuchar sus aplausos. Tampoco podemos esperar la ayuda de los familiares fallecidos por mucho que ellos nos hayan amado y nosotros los amemos. Lo que debemos haces es dirigir nuestra mirada a Cristo. Hebreos capítulo 12:2 dice lo siguiente:
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

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¿Qué es entonces lo más importante? Lo más necesario mientras estemos vivos, es buscar de Jesucristo, quien nos garantizará que el alma y el espíritu tendrán vida eterna aún después de la muerte física.
Comentario Final
En conclusión, a la luz de la enseñanza bíblica, no es posible que nuestros familiares muertos nos puedan cuidar o ver. La Escritura nos muestra que una vez que una persona fallece, su destino está sellado, ya sea en la presencia de Dios o separada de Él. La noción de que los muertos vigilan a los vivos no encuentra respaldo en la Biblia, que nos invita a poner nuestra confianza y cuidado en Dios, quien es omnisciente y omnipresente. Debemos buscar consuelo en Su presencia y promesas, en lugar de en ideas no fundamentadas en la verdad bíblica.

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Fuentes Bibliográficas
- Biblia, versión Reina Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. Estados Unidos.
- Biblia del Diario Vivir Biblia de Estudio, versión Reina Valera 1960. Editorial Tyndale. Estados Unidos.
- Feral, V. 2018. ¿Qué ocurre al morir?: El sueño del alma y el estado intermedio.
- GotQuestions 2022. ¿Qué dice la Biblia acerca de orar a / hablar con los muertos?
- GotQuestions 2022. ¿Puede la gente que está en el cielo mirar hacia abajo y vernos a quienes aún estamos en la tierra?
- Granada, J. 2021. Los muertos nada saben.
- Manterola, C. 2015. Comunicación con el más allá: ¿Nuestros seres amados fallecidos nos ayudan?






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