La ciencia ha avanzado tanto que existe la posibilidad, en un futuro cercano, que se realicen clonaciones humanas. Existe un cambio en la valoración mundial del concepto del ser humano, con ánimo a encontrar permiso para evitar los cuestionamientos que se hacen a la clonación. Quizá el mundo pueda liberar las prohibiciones bioéticas a este procedimiento. Pero ¿Cómo deberíamos opinar de acuerdo con la Biblia?

Clonación humana y bioética
¿Cómo se realiza la clonación de seres vivos?
La clonación humana es la creación de un ser humano como una copia del material genético exacto de otro ser humano. En el procedimiento de clonación, primero, el ADN es extraído del núcleo de la célula de una criatura. El material, conteniendo la información del código genético, es luego colocado en el núcleo de una célula embrionaria. A la célula que recibe una nueva información genética se le habría extraído su propio ADN para aceptar el nuevo ADN. Si la célula acepta el nuevo ADN, se forma un embrión duplicado, el cual luego se implanta en el útero de una madre receptora hasta el nacimiento.

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Sin embargo, la célula embrionaria puede rechazar el nuevo ADN y morir. En muchos casos, cuando se intenta una clonación, se utilizan muchos embriones a fin de incrementar las posibilidades de una implantación exitosa del nuevo material genético, y muchos de estos embriones son destruidos.

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Implicaciones bioéticas de la clonación humana
Actualmente, la bioética enfoca la clonación humana de forma negativa o ilícita, por las implicaciones sociales y morales que presupone. ¿Cuáles son las preocupaciones bioéticas de la clonación? El deseo de la omnipotencia o el transhumanismo, es decir, la réplica de individuos dotados de ingenio y belleza excepcionales; la reproducción de la imagen de familiares difuntos; selección de individuos sanos e inmunes a enfermedades genéticas; posibilidad de selección del sexo; producción de embriones o fetos previamente escogidos y congelados para ser transferidos posteriormente a un útero como reserva de órganos.

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Además, está incluida el proyecto del eugenismo, una filosofía social que defiende la mejora de los rasgos hereditarios humanos mediante diversas formas de intervención manipulada y métodos selectivos de humanos; algo similar a lo que pretendía Adolf Hitler en la Alemania Nazi.
Clonación humana y la Biblia
¿Es compatible la clonación humana con la Biblia?
Por ahora, la bioética prohíbe la clonación, por ahora. Aunque la Biblia no trata específicamente con el tema de la clonación humana, hay principios en la Escrituras que pueden arrojar más luz sobre este particular. Los seres humanos son creados a la imagen de Dios y, por lo tanto, son únicos. Está escrito en Génesis 1:26-27
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
Estos versículos afirman que el hombre es creado a la imagen y semejanza de Dios, y que es único entre toda la creación. El proceso de clonación requiere el uso de embriones humanos. Mientras que las células pueden ser generadas para hacer nuevos seres, es necesario matar muchos embriones para obtener el ADN requerido. En esencia, la clonación “tiraría” muchos embriones humanos como “material desechable,” eliminando la posibilidad de que esos embriones crezcan para alcanzar su completa madurez. Al eliminar embriones se está cometiendo asesinato. Además, Dios les encomendó a los humanos el dominio sobre el reino animal. Pero a los humanos nunca se les dijo que tuvieran dominio sobre otros humanos, ni que los manipularan, como sería el caso de la clonación de humanos.

¿Desde qué momento podemos considerar el «inicio de la vida» en el ser humano?
Mucha gente cree que la vida no comienza en la concepción con la formación del embrión, y por lo tanto los embriones no son realmente seres humanos, y por lo tanto, se los puede manipular y eliminar. La enseñanza bíblica es diferente. El Salmo 139:13-16 dice;
Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas. Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.

El salmista, el rey David, declara que él fue conocido personalmente por Dios antes de que hubiera nacido, lo que significa que en su misma concepción él era ya un ser humano. El hombre por medio de la ciencia ha buscado marginar a Dios de todos sus planes y, creyendo que tiene la capacidad gracias a los avances científicos, quiere resolver las dificultades usurpando una prerrogativa que sólo le corresponde a nuestro amado Dios: generar vida. No necesitamos ser teólogos muy profundos para concluir que Dios es el Supremo Hacedor y nadie más que Él debe generar la vida.

Responsabilidad del ser humano ante el Creador
La humanidad fue creada, y por lo tanto la humanidad está sujeta y es responsable ante su Creador. Aunque el pensamiento popular hace creer que el hombre no es responsable ante nadie más que ante él mismo, y que el hombre es la última autoridad, la enseñanza bíblica es distinta. Con esta responsabilidad viene la rendición de cuentas a Dios.
El hombre no es la última autoridad sobre él mismo, y por lo tanto él no está en posición de tomar decisiones sobre el valor de la vida humana. Por lo tanto, la ciencia tampoco es la autoridad con la que se decide la ética de la clonación humana, el aborto o la eutanasia. De acuerdo con la Biblia, Dios es el Único que puede ejercer con justicia el control soberano sobre la vida humana. El intentar controlar tales cosas, es ponerse en la posición de Dios. Claramente el hombre no debe hacer esto.

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El ser humano, una creación única
Si vemos al hombre simplemente como una criatura más, y no como la creación única que es, no es difícil ver a los seres humanos como meros mecanismos necesitados de mantenimiento y reparación. Pero no somos sólo una colección de moléculas o un grupo de células y tejidos. La Biblia enseña claramente que Dios nos creó a cada uno y que tiene un plan específico para cada uno de nosotros. Más aún, Él busca tener una relación personal con cada uno de nosotros, a través de Su Hijo, Jesucristo. Mientras que hay aspectos de la clonación humana que parecieran beneficiosos, la raza humana no tiene control sobre el rumbo que pudiera tomar la tecnología clónica. El hombre no está en posición de ejercitar la responsabilidad o el juicio que se necesitaría para gobernar la clonación de seres humanos.
Clonación humana, perspectiva hacia el futuro
No sería extraño que, en un futuro, se autorice y se proceda a la clonación humana. Hace un año se confirmó la concepción de un bebé con material genético de tres progenitores, el bebé tiene el ADN de su padre y de su madre, más una pequeña cantidad de código genético de una donante. Se trata de manipulación genética de embriones, tan discutible como la clonación. El avance de la ciencia está logrando cosas inimaginables, y hasta eso lo anunció la Biblia. La Palabra de Dios dice en Daniel 12:4.
Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.

La ciencia tiene sus aspectos positivos. Sin embargo, hacia el final de los tiempos se producirá una desorientación en el género humano, que justamente ya vemos hoy día, en el que han surgido sinnúmero de filosofías, religiones y corrientes doctrinales que buscan –humanamente— llenar los vacíos que a través de los siglos evidencian que la humanidad no tiene a Dios en su corazón.
Comentario final
Podemos decir que no importa cuán lejos llegue el hombre con sus conocimientos jamás llegará a ser Dios y de la misma manera que Dios confundió las lenguas en la torre de Babel hace miles de años atrás, también los que se opongan a Dios y destruyan su creación y la utilicen de manera inmoral, tendrán un día de confusión cuando tengan que dar cuenta a Dios por sus hechos. Los cristianos reconocemos los esfuerzos de la ciencia por ayudar al bien común. Valoramos la ayuda prestada a personas enfermas que, gracias a investigaciones, son sanados; sin embargo, no aceptamos que la ciencia busque usurpar el lugar que le corresponde a Dios y, menos aún, que deseen crear vida.
Fuentes Bibliográficas
- Abarca, C. (2003). Clonación y biblia: una reflexión médico religiosa. Med. leg. Costa Rica vol.20 n.1 Heredia Mar. 2003
- Biblia de Estudio del Diario Vivir, versión Reina Valera 1960. Editorial Tyndale. Estados Unidos.
- Gitt, W. (2008). Clonación: ¿Buena o Mala?
- GotQuestions (2023). ¿Cuál es la postura del cristianismo acerca de la clonación humana?
- Jiménez, F. (2022). ¿Avala la Biblia experimentos como la clonación humana?
- Lester, L. y Hefley, J. (2008). ¿Jugar a ser Dios o progreso científico? Clonación humana. Editorial Portavoz. Estados Unidos.
- Medina, D. (2002). Clonación: ¿Jugando a ser Dios? Rev Cent Dermatol Pascua • Vol. 11, Núm. 3 • Sep-Dic 2002
- Trujillo, J. (2020). ¿Cuál es la posición de la Iglesia en cuanto a la clonación?






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