¿Alguna vez te has sentido frío espiritualmente? Sabes que Dios está, pero necesitas su presencia. «es como si le oraras a la pared», o que «Dios me parece muy lejano». Esta dificultad para sentir a Dios es una de las quejas más frecuentes en la vida cristiana y terreno propicio para las dudas e incluso las crisis de fe si no se entiende bien el inconveniente. Todos hemos sentido a Dios lejos en algún momento. Si tenemos este problema ¿Qué podemos hacer? En este artículo explicaremos siete pasos para sentir a la presencia de Dios.

Pasos para sentir la Presencia de Dios

Dios ha prometido estar siempre con nosotros, pero a menudo no somos conscientes de su presencia constante en nuestras vidas. Es fácil involucrarse tanto en las exigencias de la vida diaria que no nos damos cuenta de Dios. La buena noticia es que Dios ama estar cerca de nosotros y quiere que lo conozcamos mejor. Si anhelas experimentar más de su presencia, puedes realizar acciones que te lleven más cerca de Él, Invitándolo a dar a conocer su presencia más fuertemente en tu vida. Para sentir la presencia de Dios en tu vida puedes seguir los siguientes pasos:

Paso 1. Sé sincero con Dios.

A veces no podemos sentir la presencia de Dios porque hay algo que bloquea la comunicación entre él y nosotros. Él no se ha ido, pero nuestra sensibilidad a su presencia podría ser afectada por el pecado no confesado en nuestra vida. Está escrito en Salmos 32:3-5

Mientras callé, se envejecieron mis huesos. En mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.

El confesar nuestros pecados desbloquea nuestra comunión con Dios.
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Si sientes que Dios no está contigo porque no has hablado en un tiempo, o porque has evitado pensar en Él por tanto tiempo, o porque estás en pecado y necesitas ponerte a cuentas con Dios; pídele que abra tus oídos espirituales para escuchar su voz. Debemos confesar nuestros pecados sin demora, con humildad, contrición y arrepentimiento. Debemos afirmar nuestra intención de abandonar el pecado a fin de servir a Dios con mayor fidelidad. Confiesa y arrepiéntete del pecado en tu vida regularmente, ya que el pecado interfiere con tu habilidad de percibir la presencia de Dios y crecer más cerca de él.

Paso 2. Lee la Biblia.

Cuando lees la Palabra de Dios, sentirás su poder y su presencia. Hebreos 4:12 dice lo siguiente:

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Al leer la Biblia nos nutrimos con el alimento espiritual y nos mantiene en contacto con Dios. El Señor nos habla a través de las Escrituras.
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Abre tu mente y tu corazón a la obra del Espíritu Santo. Sigue conociendo mejor a Dios a través de la obra del Espíritu Santo tanto en su mente, a través del estudio y lectura de la Biblia. Puedes aprender a sentir la presencia de Dios a través de la lectura de la biblia, porque allí se muestra un Dios vivo, que habla y se encuentra activo. Cuando se leen las escrituras, Dios está hablando de muchas formas, te anima y fortalece, te lleva al arrepentimiento.

Paso 3. Adorar a Dios.

Dios habita en las alabanzas de su pueblo. ¿Alguna vez te has preguntado por qué a veces te sientes más cerca de Dios cuando estás en un servicio, cantando himnos o alabando canciones? La Palabra nos dice en Salmos 34:1

Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.

A Dios, nuestro Creador, sea toda la gloria.
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Cuando comienzas a alabar a Dios, sin importar dónde estés, sentirás su presencia, probablemente porque ya no estás enfocado en ti mismo, sino en Él. Cuando abrimos la puerta de nuestros corazones para amarlo, Él nos encontrará allí. Cuando se comienza a alabar a Dios con amor en cualquier lugar donde se encuentre, comenzará a sentir su presencia. Porque cuando se abren las puertas del corazón para amarlo él estará allí porque estamos enfocados sólo en él.

Paso 4. Invoca el nombre de Dios.

La gente a tu alrededor puede estar usando el nombre de Dios a diestra y siniestra, como una palabrota en la ira, o como una expresión irreflexiva. Pero la Escritura dice que hay poder en el nombre del Señor. Y debemos usar su nombre e invocarlo con propiedad. En Salmos 145:18 encontramos lo siguiente:

Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.

Podemos recurrir al Señor ante necesidades; pero también para agradecerlo por todo lo que tenemos.
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Deja que la presencia de Dios te transforme. Siempre recuerda que la presencia de Dios no es simplemente para que tú disfrutes; es para inspirarte a abrirte de maneras más profundas a la obra continua del Espíritu Santo de transformándote en la persona en la que Dios quiere que tú te conviertas. Cada vez que le llamas, Dios está cerca. Él piensa mucho en ti, más de lo que tu piensas en él. Él pensó en ti antes de que nacieras. Él piensa en ti cada momento de cada día. La verdad es que demasiadas veces estamos muy ocupados para Dios. Pero Él nunca está tan ocupado para nosotros.

Paso 5. Ora continuamente.

Hay veces que lo necesitamos, pero no sabemos qué decir o por dónde empezar. Comienza diciendo su nombre y luego expresa el clamor de tu corazón. La Biblia dice en Proverbios 15:29.

Jehová está lejos de los impíos; Pero él oye la oración de los justos.

Al orar nos comunicamos directamente con Dios. A través de la oración Él escucha la voz de nuestro espíritu.
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Cuando oramos Dios toma medidas en nuestra vida para satisfacer nuestras necesidades, alivia nuestras cargas y nos da poder para vencer el pecado y nos hace sentir más cerca a Dios. La oración es una de las mejores formas de comunicarse con Dios y sólo debe comenzar por decir su nombre. Para después continuar con todo lo que se tiene y se siente en el corazón, siendo sincero con nuestras palabras.

Paso 6. Medita en lo que está en tu corazón.

Confiesa a Dios lo que hay en tu corazón y deja que el Señor te despierte espiritualmente. Está escrito en Salmos 19:14.

Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Meditemos si nuestras acciones, peensamientos y decisiones se encuentran alineadas a la voluntad de Dios.
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Al comenzar cada mañana proponte que el amor de Dios te guíe en todo lo que dices y piensas. Verás que podrás sentir a Dios más cerca. Para estar ante la presencia de Dios hay que disponer el corazón para ir caminando por el sendero de la rectitud. También hay que practicar la justicia, que todas las acciones que hagamos sean sinceras y desde el corazón y que en este solo reine la honestidad.

Paso 7. No te preocupes tanto por lo externo.

A veces no podemos sentir la presencia de Dios, porque todo lo demás que está sucediendo a nuestro alrededor. Demasiado ruido, tráfico, confusión y ansiedad. Hay demasiados pensamientos en nuestras mentes. Pero puedes estar tranquilo. Salmos 46:10 expresa lo siguiente:

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.

Confiemos siempre en el cuidado de Dios por nosotros.
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Deja ir cualquier cosa que te esté distrayendo de darle a Dios toda tu atención. Elimina las distracciones de tu vida para que puedas experimentar a Dios al máximo. El afán y la ansiedad nos alejan de Dios, porque ya no miramos a Jesús, solo miramos nuestros problemas y nos enfocamos en cómo resolverlos no en qué Dios me ayudará a resolverlos. Convierte tus preocupaciones en oraciones, para que la ansiedad no le quite de la mente el enfoque en Dios.

Comentario final

Pero, antes de todos estos pasos, hay uno trascendental. Es que recibas a Jesús como Señor y Salvador. Jesucristo fue escogido para ser nuestro Salvador. Su Expiación hace posible que resucitemos, nos arrepintamos y seamos perdonados para poder regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial. Además de salvarnos de nuestros pecados, Jesucristo, nuestro Salvador, también nos ofrece paz y fortaleza en tiempos de pruebas. Él es nuestro ejemplo perfecto y Sus enseñanzas son el fundamento de la felicidad en esta vida y en la vida eterna en el mundo venidero.

Fuentes Bibliográficas

  • ArmaduradeDios (2023). ¿Cómo sentir la Presencia de Dios?
  • Biblia de Estudio del Diario Vivir, versión Reina Valera 1960. Editorial Tyndale. Estados Unidos.
  • Moda, M. (2021). ¿Cómo puedo sentir la Presencia de Dios en mi vida?
  • Namnún, J. (2021). ¿Cómo buscar la presencia de Dios?
  • NuestroDios (2023). 7 maneras de sentir la Presencia de Dios en nuestra vida.
  • Warren, R. (2019). Dios está Cerca.

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