Una de las obras más ilustres de la literatura rusa trata sobre el pecado, la culpa y arrepentimiento. Un clásico que encierra principios bíblicos. “Crimen y castigo” se ha convertido en una de las obras de los clásicos literarios más leídas y estudiadas. Involucra una historia que cuestiona la fragilidad de la moralidad humana, que reflexiona sobre la fina línea que separa lo que llamaríamos bien y mal, que discute el libre albedrío y la desigualdad fundamental de nuestra sociedad, así como los sentimientos de culpa y arrepentimiento.

Retrato de Fiódor Dostoyevski. Fuente de imagen: Google.

Reseña literaria de “Crimen y castigo”

Crimen y castigo es una novela de carácter psicológico escrita por el autor ruso Fiódor Dostoyevski. Fue publicada por primera vez en 1866. Se considera como una de las novelas más influyentes e internacionales de la literatura rusa.

La novela narra la vida de Rodión Raskólnikov, un estudiante en la capital de la Rusia Imperial, San Petersburgo. Este joven se ve obligado a suspender sus estudios por la pobreza, a pesar de los esfuerzos realizados por su madre y su hermana para enviarle dinero. Para pagar sus gastos, había recurrido a una anciana prestamista vil y egoísta, en cuya casa empeña algunos objetos de valor.

Raskólnikov se encontraba en una difícil situación económica. Fuente de imagen: Google.

Raskólnikov tiene aires de grandeza, y en sus delirios cree ser merecedor de un gran futuro. Así que, tiene la idea de matar y robar a la vieja usurera. Cuando ejecuta su plan, se ve obligado a asesinar también a la hermana de la usurera, ya que lo sorprende en el lugar del crimen.

Raskólnikov asesina a una usurera para robarle. Fuente de imagen: Google.

El crimen deja a Raskólnikov en un estado de gran confusión. Durante días, se sumerge en unas fiebres delirantes, causadas por el propio acto, andando sin rumbo y perdiendo a ratos la noción de la realidad, mientras en otros se muestra terriblemente lúcido. Raskólnikov, preso de la ansiedad, la agitación nerviosa y los remordimientos, asume que no puede convertirse en un hombre superior y que por lo tanto pertenece al tipo de hombre que tanto desprecia. Se entrega entonces a las autoridades y es enviado a la cárcel en Siberia para cumplir su condena.

Después del asesinato Raskólnikov experimenta una gran culpa. Fuente de imagen: Google.

Comentario literario de “Crimen y castigo”

Crimen y castigo es una de las más grandes e imperecederas obras cumbres de la literatura universal, y dibuja la lucha interna de un hombre contra su espíritu enfermo, moral y espiritualmente, estableciendo una relación entre el castigo y la idea de la fuerza redentora del sufrimiento humano.

Plantea, además, con todo vigor, el conflicto entre el bien y el mal, ese dualismo ético que es una constante en la obra del autor ruso. Una de las características más determinantes de la novela es la profundización en la psicología de los personajes. El mundo interno tiene tanta importancia como el externo. Esa dedicación a la descripción y a los diálogos interiores hace que la novela se aproxime a un ensayo sobre la psicología humana. Todo esto hace a la novela de Dostoyevski una de las grandes obras maestras de la ficción literaria. El contenido filosófico del libro suma aún más valor al relato, en sí mismo sorprendente.

La novela es así un medio para la transmisión de grandes cuestionamientos, y a así, adquiere un tono de ensayo filosófico sobre la moral y sobre la relación del individuo con la sociedad que lo rodea. Podríamos comentar que, en el relato de esta novela se encuentra la representación de tres aspectos morales espirituales la culpa del pecado, el remordimiento y el arrepentimiento.

Comentario bíblico de “Crimen y castigo”: la culpabilidad del pecado

El concepto de pecado en la Biblia se refiere a quebrantar o transgredir la ley de Dios. Está escrito en 1° Juan 3:4

Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

En la Biblia, que es la Palabra de Dios, encontramos leyes explícitas tales como los diez mandamientos. Dios ha dado esas leyes para nuestro beneficio. Estas nos ayudan a actuar de forma correcta ante él y ante los demás, y a la vez nos protegen de cometer errores que pueden traernos consecuencias terribles no solo en nuestro día a día sino por la eternidad. Cuando desobedecemos a Dios ignorando su ley, y lo hacemos, consciente o inconscientemente, guiados por una actitud rebelde. La base del pecado se encuentra en la rebeldía contra Dios y sus mandatos.

Todos hemos pecado, y una de las consecuencias del pecado es la culpa. Podemos definir culpa como «un sentimiento de responsabilidad por alguna ofensa, crimen, mal, etc.». Esta es una buena definición secular, pero si vamos a hablar de culpa bíblica, podríamos definirla como «una convicción de la realidad de que uno no ha alcanzado el estándar de Dios a través de sus acciones».

El pecado lleva a las personas a sentir culpa y remordimiento. Fuente de imagen: Pexels.

Los sentimientos de culpa, nos deberían llevar a buscar el perdón. Al momento en que una persona se vuelve del pecado para poner su fe en Jesucristo, su pecado le es perdonado, pues Cristo pagó por nuestras faltas. La Palabra de Dios nos dice en Romanos 5:8.

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

En Cristo, aún los pecados más viles son perdonados. La salvación es por gracia, y la gracia perdona. La culpa es una parte crucial de la experiencia de la salvación. Sin el sentimiento de culpa, uno no puede reconocer su pecaminosidad. Y sin el reconocimiento de su pecado, no hay reconocimiento de la necesidad de un salvador. Hay dos formas en las cuales una persona reacciona frente a ese sentimiento de culpa: el remordimiento y el arrepentimiento.

Comentario bíblico de “Crimen y castigo”: el remordimiento

El primer tipo de reacción frente a la culpa del pecado es el remordimiento. El remordimiento es el reproche interior que nos mortifica por haber cometido una acción que no debimos haber cometido y nos apesadumbra. Es una inquietud y el pesar internos que yacen en la conciencia de una persona después de haber cometido una “mala acción”.

El sentimiento de culpa por el pecado nos ata. Fuente de imagen: Google.

El remordimiento es una de las emociones más poderosas, tan intensa, que es difícil de olvidar y superar. Cuando se ignora, este remordimiento puede llegar a paralizarnos al grado de impedirnos ser feliz y estancarnos con emociones tan negativas como la tristeza, el miedo y el enojo. Un ejemplo de remordimiento es del de Judas después de traicionar a Jesús. La Biblia nos cuenta en Mateo 27:3-5.

Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.

Hay un punto clave respecto al remordimiento. Cuando Judas escuchó la condena, fue tan grande su remordimiento que se presentó ante los principales sacerdotes y ancianos aceptando que había entregado a un inocente y les devolvió las monedas de plata; luego ante la impotencia y el remordimiento de sus acciones Judas decidió suicidarse. Lo único que hace el remordimiento es llevar a la persona a sentimientos negativos y no lo acerca a Dios.

Luego de traicionar a Jesús, Judas experimentó una gran culpa que lo llevó al suicidio. Fuente de imagen: Google.

Comentario bíblico de “Crimen y castigo”: el arrepentimiento

Algo muy diferente es el arrepentimiento. El arrepentimiento es corregirse de una opinión o actitud, caminar hacia delante dejando el pasado atrás, pensar diferente, reconsiderar, revertir. Es decir que cuando alguien se arrepiente del mal que pueda haber cometido, lo confiesa delante del Señor, y cambia su manera de actuar.

Cuando tu tratas de cambiar por ti mismo, vives lleno de frustración, de culpa y de amargura, porque es imposible para el hombre cambiar por medio de sus propias fuerzas. Además, el cambio que podemos generar con nuestras propias fuerzas es superficial, quizás en el exterior o solamente temporal.

Por nosotros mismos no somos capaces de liberarnos de la culpa del pecado. Fuente de imagen: Google.

Solo por obra del Espíritu Santo se puede realizar ese cambio, eso es parte de su trabajo aquí en la tierra, convencer al mundo de pecado, para luego traer a las personas a los pies de Jesucristo. Solamente Él puede hacer esa gran obra dentro de nosotros, solo él puede producir ese dolor profundo que viene cuando nuestros ojos espirituales son abiertos y podemos ver cuanto daño, y cuanto dolor hemos generado a otros y a nosotros mismos a causa del pecado dentro de nuestro corazón, y así, llevarnos a un verdadero arrepentimiento. Está escrito en Hechos 3:19

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio

Cristo puede llevar alivio a la carga de la culpa del pecado. Fuente de imagen: Google.

¿Cómo ser libre de la culpa del pecado?

El primer paso para recibir perdón es confesar el pecado y alejarse de él. Cuando nos arrepentimos, Dios no solo promete limpiar nuestro pecado, sino también darnos un descanso espiritual. Al principio, el arrepentimiento parece doloroso porque es difícil renunciar a ciertos pecados. Pero Dios nos dará un mejor camino.

Sin arrepentimiento, sin conversión, nuestros pecados no pueden ser borrados, ni podremos encontrar la paz de Dios que se genera a través del perdón de los mismos, perdón que solo puede ser encontrado por medio de nuestro amado Señor Jesucristo. En el remordimiento solo hay culpa, acusación, e impotencia. Humillémonos ante la soberanía y santidad del Dios de los cielos, e imploremos para que, a través de su benignidad, Él pueda guiarnos al arrepentimiento de todo corazón. Cuando acudimos a Cristo arrepentidos, creyendo que Su sacrificio en la cruz fue suficiente para pagar la deuda que tenemos con Dios, podemos ser perdonados. Si te arrepientes sinceramente de tus pecados, y aceptas a Cristo como Señor y Salvador serás salvo.

Solamente en el poder del Espíritu Santo, al recibir a Jesús como Señor y Salvador seremos libres de la culpa del pecado. Fuente de imagen: Google.

Fuentes Bibliográficas

  • Biblia, versión Reina Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas
  • Biblia Diario Vivir, versión Reina Valera 1960. Editorial Grupo Nelson. Estados Unidos.
  • De Morán, E. (2018). Arrepentimiento o Remordimiento.
  • Dostoyevski, F. (2013). Crimen y Castigo. Editorial BookTrade. Colombia.
  • Got Questions (2022). ¿Cómo debe lidiar un cristiano con los sentimientos de culpa, en cuanto a los pecados pasados, ya sean antes o después de la salvación?
  • Got Questios (2022). ¿Qué dice la Biblia sobre cómo lidiar con el remordimiento?
  • Logos77 (2010). La diferencia entre el arrepentimiento y el remordimiento.
  • Materano, D. (2016). Libro Crimen y castigo de Fiódor Dostoyevski.
  • Pérez, A. (2019). El remordimiento no es suficiente.
  • SuBiblia (2022). ¿Qué es el pecado y qué dice la Biblia sobre él?

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