Cuando las relaciones fracasan, las carreras comienzan a sentirse vacías o se produce una tragedia, sueles preguntarte sobre tu propósito en la Tierra. A veces trabajamos hacia un objetivo durante años solo para descubrir que el resultado final -el dinero, el poder o el reconocimiento que hemos logrado- no nos da ese sentido de propósito y paz que estábamos buscando. En esa búsqueda, las antiguas enseñanzas bíblicas pueden arrojar luz sobre la búsqueda del propósito y la trascendencia en nuestro viaje terrenal.
El sentido de la vida según el mundo

La vida es una de las cosas más preciadas que tenemos como seres humanos. Es un regalo que debemos valorar y aprovechar al máximo. Sin embargo, a veces podemos sentir que nuestra vida carece de propósito o significado.
En nuestra cultura humanista, la gente pierde fácilmente de vista el significado de la vida. Persiguen muchas cosas, pensando que en ellas encontrarán sentido y propósito. Algunas de estas búsquedas incluyen el éxito en los negocios, la riqueza, las buenas relaciones, el sexo, el entretenimiento y hacer el bien a los demás. Algunas personas han testificado que, aunque lograron sus objetivos de riqueza, relaciones y placer, seguía existiendo un profundo vacío en su interior, una sensación de vacío que nada parecía llenar.
Muchas personas miran atrás años después y se preguntan por qué sus relaciones se han venido abajo y por qué se sienten tan vacías, aunque hayan conseguido lo que se proponían. Como dice la Biblia, muchos objetivos solo demuestran que están vacíos después de haber perdido años intentando alcanzarlos. Eclesiastés 1:2-3 dice lo siguiente:
Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?
Está escrito en Eclesiastés 2:10
No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo; y esta fue mi parte de toda mi faena.
Esta idea se refuerza en Eclesiastés 2:13
Y he visto que la sabiduría sobrepasa a la necedad, como la luz a las tinieblas.
El rey Salomón, el escritor del Eclesiastés, tenía grandes riquezas, una sabiduría superior a la de cualquier hombre de su época o de la nuestra, cientos de mujeres, palacios y jardines que eran la envidia de los reinos, la mejor comida y el mejor vino, y todo tipo de entretenimiento disponible. No obstante, llegó a decir que todo era vanidad, que lo que logró no llenaba su vida. ¿Qué explica este vacío? Dios nos creó para algo más allá de lo que podemos experimentar aquí y ahora. Las cosas que nos ofrece el mundo nunca podrán otorgar plenitud a nuestras vidas.
El significado de la vida según la Biblia
¿Cómo se puede encontrar el propósito, la plenitud y la satisfacción en la vida? ¿Cómo se puede lograr algo importante y duradero? En el libro del Génesis encontramos una clave sobre el sentido de la vida: Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza, Génesis 1:26 dice lo siguiente:
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
Fuimos hechos especialmente por Dios, y eso nos da un valor inherente; nada puede darnos más valor. Fuimos hechos para reflejar la imagen de Dios, tenemos un propósito: glorificar al Señor; nada puede darnos mayor satisfacción. Antes de que la humanidad cayera en pecado y la maldición de éste viniera a la tierra, las relaciones del hombre eran perfectas y satisfactorias; el hombre disfrutaba de su trabajo; la comunión entre Dios y el hombre era ininterrumpida y pacífica; y el hombre básicamente gobernaba el planeta sin resistencia del mal, decadencia, problemas o desastres. Antes de caer en pecado, el sentido de la vida del hombre tenía perfección. Y aunque vivimos en un mundo caído, podemos en parte buscar el sentido de la vida tal como Dios la había diseñado originalmente.
En términos generales, el sentido de la vida implica lo siguiente:
Primero. Amor a Dios y a los demás: En el Nuevo Testamento, Jesús enfatiza el amor a Dios y al prójimo como uno de los mandamientos más importantes. El amor es considerado un propósito fundamental en la vida. Mateo 22:37-39 nos enseña:
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Segundo. Cumplir con tu propósito el Señor: Por el hecho de haber sido creados por Dios, nuestra existencia tiene un propósito divino, y parte de ese propósito debe ser buscar y cumplir la voluntad de Dios en nuestras vidas. La Biblia dice en Proverbios 19:21
Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá.

Tercero. Crecimiento espiritual: La Biblia también destaca la importancia del crecimiento espiritual y la transformación de la persona para ser más semejante a Cristo. Veamos 2° Pedro 3:18
Antes bien, creced en la gracia y conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad.

Cuarto. Servicio a los demás: Jesús enseñó la importancia de servir a los demás, mostrando humildad y compasión. Debemos considerar que parte del propósito de la vida es contribuir positivamente al bienestar de nuestro prójimo. Gálatas 5:13 nos exhorta lo siguiente:
Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.

Quinto. Preparación para la vida eterna: Es una realidad la existencia después de la muerte, nuestro destino eterno dependerá si establecimos o no una relación personal con Cristo. Si gozamos de la comunión con Cristo nos estaremos preparando para la vida eterna en la presencia de Dios. Juan 14:6 afirma lo siguiente:
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Si el pecado hizo que el hombre pierda el sentido de su vida, ¿cómo podemos restaurarlo?
¿Cómo restaurar el sentido de nuestra vida?
El verdadero sentido de la vida, tanto ahora como en la eternidad, se encuentra en la restauración de nuestra relación con Dios. Esta restauración es posible únicamente a través del Hijo de Dios, Jesucristo, quien nos reconcilia con Dios. Está escrito en Juan 1:12.
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
La salvación y la vida eterna son el don de Dios cuando confiamos en Jesucristo como Salvador. Únicamente en Jesús podemos ser salvos, no hay otra puerta, no hay otro camino, no existe otro nombre en el cual podemos ser perdonados por nuestros pecados y libres de la condenación. Una vez que recibimos la salvación por gracia a través de la fe, Cristo nos convierte en nuevas criaturas, y comenzamos el camino para acercarnos a Él y aprender a confiar en Él.
Dios quiere que conozcamos el sentido de la vida. Solo hay una manera de restaurar y reparar el quebrantamiento y el vacío que la caída del hombre en el pecado ha causado en el corazón del hombre y en la vida del hombre. Esa manera es Jesucristo. Una relación restaurada con Dios solo es posible a través de su Hijo. Podemos tener vida eterna cuando ya no deseamos continuar en el pecado y creer en la obra expiatoria de Cristo en la cruz.
Jesús nunca prometió que nuestras vidas en la tierra serían fáciles, pero sí prometió que estaría con nosotros a lo largo de nuestra vida terrenal, dándonos significado a medida que comenzamos a entenderlo a través de su Palabra, mientras hablamos con él en oración, y mientras caminamos con Él en obediencia a Sus mandamientos.
Tener una carrera o emprender un proyecto son metas importantes para nuestras vidas; pero, una relación con Cristo es fundamental para nuestra existencia. Muchas iglesias y religiones le prometen a la gente significado, diciendo que «si solo haces esto y aquello, o sigues este o aquel conjunto de reglas o disciplinas, encontrarás significado». Pero ese no es el mensaje de Cristo. Convertirse en religioso o piadoso puede ser simplemente otra forma de encontrar sentido en esta vida al encontrarla en nosotros mismos y en lo que podemos hacer para agradar a Dios. Pero esto también es inútil. Solo una relación personal con Cristo nos devolverá el sentido de vida.
El evangelio nos garantiza que Dios nos creó, nos ama y que desea tener una relación con nosotros. El Señor quiere revertir las maldiciones del pecado y la tristeza, de la futilidad y frustración y atraernos a una relación con Él que comience ahora y sea eterna. Mediante el sacrificio voluntario y la resurrección de su hijo, Jesucristo, quien murió en la cruz como perfecto y completo pago por nuestros pecados, se abrió el camino a una relación personal y directa con Dios.
Comentario final
El propósito de la vida no es simplemente existir, sino honrar a Dios con nuestras vidas. Debemos vivir de tal manera que reflejemos la gloria de Dios y compartamos su amor con los demás. Descubrir nuestro propósito en la vida es clave para vivir una vida plena y significativa.
Nuestro propósito es glorificar a Dios y disfrutar de su presencia. Debemos buscar a Dios y su voluntad para nuestras vidas, vivir nuestras vidas con propósito y compartir su amor con los demás. Recordemos siempre que nuestra vida tiene un propósito y que podemos encontrar significado y satisfacción al cumplir el propósito de Dios para nuestras vidas.

El significado de la vida se encuentra en tener una relación con Dios, mediante la experiencia y aceptación de su amor por nosotros. Una vez se encuentra ese amor incondicional, la vida adquiere un significado completamente nuevo.
Fuentes Bibliográficas
- Biblia Diario Vivir, versión Reina Valera 1960. Editorial Grupo Nelson. Estados Unidos.
- Compellingtruth.org (2024). ¿Tiene sentido la vida?
- GotQuestions (2024). ¿Cuál es el sentido de la vida?
- McElroy, L. (2020). ¿Cuál es el significado de la vida?
- Volviendoalabiblia.org (2024). El significado bíblico de la vida, descubre su verdadero propósito.






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