Gran intelectual, cuya producción teológica superó a la científica. Escribió desde el cálculo y gravitación universal hasta la escatología cristiana.

Isaac Newton, Científico y Cristiano. Era una persona insólita: distraído y generoso, sensible a la crítica y modesto. Fue uno de los extraordinarios gigantes de la historia: un físico brillante, un astrónomo y matemático eminente, y un filósofo natural. Conocemos sus leyes del movimiento y la teoría de la gravitación universal. Y lo conocemos a él por su contribución a la comprensión del universo. Pero raramente oímos hablar acerca de sus contribuciones a la teología cristiana.

Vida y obra científica de Isaac Newton

Isaac Newton fue un físico, matemático, inventor, astrónomo, teólogo y filósofo cristiano de nacionalidad inglesa. Nació en 1643 y falleció en 1727. Es considerado uno de los padres de la ciencia moderna y muchos lo perciben como el mejor físico-matemático de la historia y el científico de que ha dejado el legado más valioso e influyente de todos los tiempos. A lo largo de su vida, destacaría como un polímata, es decir intelectual en distintas áreas, que se interesó en temas de la química, la medicina, la semiótica, la metalurgia, la filosofía, la mecánica clásica, la aritmética y la geometría analítica, haciendo aportaciones trascendentales en la física, en las matemáticas y en muchas de sus ramas y campos, tales como el de la teoría del binomio.

Isaac Newton, reconocido científico, creador del Cálculo y uno de los padres de la Física moderna. Fuente de imagen: Google.

En 1671, fue nombrado miembro de la Royal Society o Sociedad Real de Inglaterra, la organización científica más importante de ese tiempo y aún una de las más sobresalientes en la actualidad.  En 1672, el físico desarrolló el primer telescopio reflector, el cual tendría una enorme utilidad práctica en el desarrollo de la astronomía. Pero más destacado lo fue su obra magna Philosophiæ Naturalis Principia Mathematica, publicada en 1687, que se traduce como, “Principios matemáticos de la filosofía natural”, en donde enunció la Ley de la Gravitación Universal, presentó su estudio de la fuerza existente entre la Tierra y la Luna, y describió las tres leyes de la dinámica, es decir, las leyes físicas que rigen el movimiento de los cuerpos: la ley de la inercia, la ley de la interacción y la fuerza y la ley de acción y reacción. Estas leyes se conocen hoy en día como las leyes de Newton en honor a su memoria.

Philosophiæ Naturalis Principia Mathematica, principal obra científica de Isaac Newton. Fuente de imagen: Google.

Además, Newton investigó el campo de la óptica. En su obra Opticks de 1704, planteó fundamentos teóricos de la óptica y la teoría del color, mediante estudios detallados sobre fenómenos ópticos que analizaban tanto la dispersión de la luz, como la refracción y la difracción. De esta manera, fue el primero en demostrar que la luz blanca estaba formada por una banda de colores, que podían separarse por medio de un prisma. Por otro lado, desarrolló el método de cálculo de flexiones, e inventó y desarrolló el cálculo diferencial e integral durante los años de 1665 y 1666.  Otras de sus mayores aportaciones a la ciencia incluyen la invención del llamado disco de Newton, el binomio de Newton, el polígono de Newton, las derivadas matemáticas, entre muchas otras cosas. 

El Cálculo, una de las ramas más importantes de las Matemáticas, es creación de Newton. Fuente de imagen: Google.

Sin embargo, lejos de ser un escéptico científico dedicado plenamente a sus investigaciones y teorías, la mayor parte de su tiempo y energías las dedicó al estudio teológico y sobre todo a dar a conocer el verdadero entendimiento de ciertas creencias que hasta ese tiempo pocos se habían atrevido a cuestionar.        

Newton además de científico fue teólogo. La prioridad que él le daba a las Escrituras por encima de cualquier otro libro secular fue expresada claramente a sus cercanos. Como cristiano, Isaac Newton era un gran opositor y enemigo del ateísmo o la incredulidad, lo cual, demostró muchísimas veces. Advirtió, por ejemplo, contra el uso de la ley de gravedad como un argumento para asemejar el universo a mera máquina. Para él, las leyes de la naturaleza «ciertamente no son mecánicas», sino establecidas por Dios, cuya obra y mente es evidenciada claramente.

La ley de la gravitación universal, formulada por Newton, es uno de los pilares de la moderna ciencia de la Astrofísica. Newton asociaba las leyes de la naturaleza con el diseño de Dios. Fuente de imagen: Google.

Diversos autores aseguran que incluso Newton dedicó más tiempo al estudio de la Biblia que al de la ciencia y sus análisis bíblicos despertaron el interés de Albert Einstein, quien se vio atraído a revisar sus estudios teológicos junto a Abraham Shalom Yahuda de la Universidad de Israel. Newton escribió “Los momentos que los planetas tienen hoy no pudieron originarse de causas naturales aisladas, sino que les fueron impuestos por un agente inteligente”.

Newton no destacó solo en ciencia, sino también en Teología. Fuente de imagen: Google.

Newton también escribió lo siguiente “La gravedad explica los movimientos de los planetas, pero no puede explicar quién estableció a los planetas en movimiento. Dios gobierna todas las cosas y sabe todo lo que es y todo lo que puede ser hecho”. Este bellísimo sistema del sol, los planetas y los cometas, solo podría proceder del consejo y el dominio de un Ser Inteligente. Y si las estrellas fijas son el centro de otros sistemas, éstos, formados por Su sabio consejo, deben estar sujetos todos al dominio de Uno. . .  Este Ser gobierna todas las cosas, no como el alma del mundo, sino como Señor por sobre todas las cosas y en consideración a su dominio se le suele llamar Señor Dios, Todopoderoso o Gobernador Universal.» La Biblia declara que Dios creó el Universo. Las Escrituras nos dicen en Salmos 19:1

Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

Por décadas, prefirió pasar gran parte de su vida estudiando las Escrituras Bíblicas él mismo. Se estima que dedicó los últimos 50 a 60 años de su vida a esto, y hay numerosos estudios teológicos que llevó a cabo durante esa época. Su interés por las Escrituras Sagradas le llevó a buscar códigos matemáticos en ellas, los cuales pensaba que podría descifrar. Para ello, aprendió lo suficiente del idioma hebreo y griego para tratar de interpretar los manuscritos originales y revisar él mismo los textos antiguos.

Un análisis de todo lo que escribió Newton revela que, de unas 3 600 000 palabras que escribió en sus libros, solo 1 000 000 se dedicaron a las ciencias, mientras que 1 400 000 tuvieron que ver con teología. Newton era arrianista y creía en un único dios, Dios Padre. Se debe criticar la idea que tenía Newton respecto a la doctrina de la Trinidad, pues él no estaba de acuerdo con esta. Su ideología antitrinitaria le causó problemas, ya que estudiaba en el Trinity College, en donde estaba obligado a sostener la doctrina de la Santa Trinidad.

Isaac Newton escribió más de Teología que de ciencia. Fuente de imagen: Google.

Es necesario hacer una crítica a esta postura de Newton, pues la doctrina de la Trinidad tiene su sustento en varios versículos bíblicos. Salvando esta diferencia doctrinal con Isaac Newton, este gran científico tuvo una importante producción bibliográfica teológica. A la luz de la Biblia, Newton denunció la apostasía de muchas iglesias. Pero al mismo tiempo estaba profundamente interesado en las profecías bíblicas, especialmente en la Segunda Venida de Cristo y en el Día del Juicio. Por esto, analizó con diligencia las palabras de los profetas bíblicos y realizó diversos escritos en los que exponía sus estudios bíblicos basados en el Libro de Daniel y Apocalipsis. Algunos de sus tratados teológicos de Newton incluyen:

  • Observaciones de las Profecías de Daniel y el Apocalipsis de San Juan,
  • De los tiempos de nacimiento y la Pasión de Cristo,
  • Recuento histórico de dos notables corrupciones de la Escritura,
  • De la Profecía de las Siete Semanas,
  • Del lenguaje profético,
  • Cronología de Reinos Antiguos Modificados,
  • Acerca de nuestra religión hacia Dios, hacia Cristo y hacia la Iglesia,
  • Proyectos de la historia de la Iglesia.

Estos solo por mencionar algunos, de los cuales, varios se preservan actualmente en la Universidad Hebrea de Israel. Newton realizó varios cálculos sobre el día del Juicio Final, llegando a la conclusión de que este no sería antes de 2060. Sin embargo, nos vemos en la necesidad de cuestionar dicha conclusión, pues no podemos establecer de manera precisa la fecha del fin de los tiempos.

Respecto a mantener una vida centrada en Dios, Newton citó lo siguiente: “Debemos, por lo tanto, reconocer a un solo Dios, infinito, eterno, Omnipresente, Omnisciente, Omnipotente, Creador de todas las cosas, el más sabio, el más justo, el más bueno, el más santo. Debemos amarlo, temerle, honrarlo, confiar en Él, orar a Él, darle gracias, alabarlo, santificar su nombre, obedecer sus mandamientos.” Después de un estudio minucioso de sus escritos, he llegado a la conclusión de que Newton no sólo fue un gran hombre de ciencia, sino también un gran teólogo, un verdadero creacionista y cristiano. Como creyentes, podemos beneficiarnos con sus obras teológicas y su metodología cuidadosa a fin de mantenernos firmes en la fe, aun cuando sigamos estudios científicos.

Comentario final

Newton fue extremadamente cauto en sus creencias religiosas. Esto puede explicar, en parte, por qué no publicó sus obras teológicas durante su vida. Tal vez, consciente del ambiente religioso inglés, no quería ser acusado de herejía, sino que buscó con afán la verdad como la encontraba en la Biblia. Afortunadamente, sus obras teológicas fueron publicadas después de su muerte. El fue un verdadero gigante de la ciencia que no se avergonzaba de su fe, sino que, por el contrario, dedicó tiempo para entender la Palabra de Dios, tanto cuando predice los movimientos de la historia, como cuando proporciona orientación para ordenar la vida personal de cada uno.

Fuentes Bibliográficas

  • Biblia, versión Reina Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. Estados Unidos.
  • Biblia de Estudio del Diario Vivir (versión Reina Valera 1960). Editorial Tyndale. Estados Unidos.
  • Camargo, R. (2009). Isaac Newton: Científico y cristiano.
  • Varios autores (2012). Isaac Newton: El Gran Científico Cristiano.

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