Seguramente has escuchado que la ciencia y la religión están opuestas. Que una persona no puede ser intelectual y a la vez creyente en Dios. Sin embargo, esto no es así, podemos encontrar coincidencias entre los principios científicos y las santas escrituras. Además, han existido y existen grandes científicos e intelectuales creyentes en Dios, y han dado grandes aportes a la humanidad. Uno de estos científicos es Blaise Pascal. En este video conoceremos su contribución científica y su filosofía cristiana, su ejemplo para nosotros los creyentes, y veremos que tiene mucha aplicación para nuestro tiempo actual.
Vida y obra científica de Blaise Pascal

La ciencia tiene como objetivo ver correctamente las características del mundo. Pero, en ocasiones, algunas cosas de importancia esencial quedan «fuera de los dominios de la ciencia». Por eso no es raro ver científicos cristianos, este fue el caso de Blaise Pascal. Blaise Pascal, nació en Clermont-Ferrand, Francia, el 19 de junio 1623, y falleció en París, 19 de agosto de 1662. Fue un matemático, físico, filósofo, teólogo y apologista francés. Sus contribuciones a la matemática incluyen el teorema de Pascal, que resumió las propiedades de las secciones cónicas y supuso un avance en la aplicación de las proyecciones y la geometría; el triángulo de Pascal, de amplios usos en álgebra, fractales y en otras diversas ramas de la matemática; y la teoría de la probabilidad, de múltiples usos en la ciencia, investigación y vida cotidiana.

Sus aportes a la Física comprenden el principio de Pascal, con el cual revolucionó el mundo de la hidráulica, que es base de algunas ramas de la mecánica, desde la aeronáutica a la física de fluidos; demostró por primera vez la existencia del vacío; y realizó el experimento decisivo sobre la presión atmosférica, de esta manera, probó que a mayor altitud hay una menor presión atmosférica. Este experimento es la base de los estudios en la hidrostática y la hidrodinámica. Pascal fue un hombre cuyo propósito fue cambiar la manera de comprender cómo funcionaba el mundo y entregar todo su conocimiento a las manos de la ciencia.
Pero además de sus aportes teóricos a la ciencia, Pascal fue también un gran inventor. Desde muy temprana edad revolucionó el mundo con invenciones que van desde la primera calculadora hasta el primer servicio de transporte público. Sus principales inventos son:
- La pascalina, precursora de las calculadoras modernas. Fabricada en 1645, fue la primera calculadora en ser producida, además de haber sido la única calculadora mecánica operativa del siglo XVII.
- Los carruajes colectivos, en 1662, poco antes de su muerte, Pascal sugirió y patentó la idea de establecer en París un servicio colectivo de carruajes, en el que se determinaran horarios, recorridos y hasta una tarifa.
- La carretilla, se le atribuye también a Pascal la invención de la carretilla para transportar personas u objetos.
- La prensa hidráulica, consiste en un líquido inmerso en un recipiente cerrado, con dos extremos en los que hay dos émbolos que pueden desplazarse, mecanismo que ayudó al diseño de los equipos hidráulicos modernos.
- Inventó también la jeringa. Cómo vemos Pascal fue un científico muy avanzado para su época.

Blaise Pascal: pensamiento científico y bíblico
Asimismo, Pascal fue autor de varias obras:
- Ensayo sobre las crónicas, de 1639.
- Nuevos experimentos con el vacío, de 1647.
- Cuenta del gran experimento sobre el equilibrio en líquidos, de 1648.
- Tratado sobre el triángulo aritmético, de 1653.
- Cartas provinciales, de 1656.
- Sobre el espíritu geométrico, de 1657.
- Tratado sobre el triángulo aritmético, publicada en 1665.
- Pensamientos, que quedó incompleta al morir; publicada póstumamente en 1670
De estas obras podemos destacar “Pensamientos”, una obra apologética, es una defensa de la religión cristiana y una reflexión sobre el ser humano. Pascal explica en la obra que, el hombre no puede hallar su plena adecuación sino en lo infinito, en Dios; y que Dios, para ponerlo en disposición de realizar su finalidad, le había elevado originariamente a una condición sobrenatural de inteligencia y de perfección, pero que, por efecto de la culpa de Adán, cayó de aquel estado de “semejanza de Dios” para convertirse en un ser «semejante a los necios». A través de esta obra, Pascal planteó la necesidad de una defensa racional de la fe cristiana.

Entre las muchas frases cristianas de Blaise Pascal rescataremos las siguientes:
“Tiendo los brazos a mi Libertador, Jesús, quien, habiendo sido anunciado durante cuatro mil años, vino a la tierra a sufrir y a morir por mí, en los tiempos y en las circunstancias predichas. Por su gracia espero la muerte en paz, con la esperanza de estar eternamente unido a él; vivo gozoso, sea disfrutando de los bienes que le place darme, o en los males que me envía para mi bien, y que por medio de su ejemplo me ha enseñado a soportar”.
En Pensamientos, Pascal explica sobre qué fundamento están establecidas sus certezas y su profundo gozo. Da el firme testimonio de un hombre redimido por la gracia de Dios, por la obra de Cristo, y que espera en paz la eternidad. Está escrito en 1º Timoteo 2:5.
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,
Como seres humanos estamos separados de Dios por el pecado, y sólo una persona en el universo puede pararse entre nosotros y Dios y unirnos otra vez: Jesús, que es Dios y hombre al mismo tiempo. El sacrificio de Cristo trajo nueva vida a la humanidad. Hay un solo Dios que es hacedor, preservador y gobernador de todo. Jesucristo es el que media entre Dios y nosotros. Él no se coloca como una tercera persona entre Dios y nosotros, sino que revela al Padre y su bondad.
Pascal cita con convicción las Santas Escrituras para que todos los que dudan, y aún más los indiferentes e incrédulos, sean iluminados por la Palabra divina. El científico francés del siglo XVII subraya la inspiración de la Biblia, y comentó lo siguiente:
“Solo Dios habla bien de Dios. No conocemos a Dios sino por Jesucristo. Sin este Mediador se pierde toda comunicación con Dios. Sin la Escritura, que solo tiene por objeto a Jesucristo, no conocemos nada y no vemos nada más que oscuridad y confusión en la naturaleza de Dios y en nuestra propia naturaleza”.
Comenta así la necesidad de Cristo en nuestras vidas para salir de la oscuridad de una vida en pecado. Está escrito en Santiago 1:21
Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
La salvación no viene de utilizar métodos humanos, sino de la humilde y amable aceptación de la palabra implantada, que Dios ha hecho que arraigue en el corazón. Santiago nos advierte que quitemos todo lo que anda mal en nuestra vida y que recibamos «con mansedumbre» el mensaje de salvación que hemos recibido «la palabra implantada», porque solo ella puede salvarnos.
Blaise Pascal, en su faceta de filósofo cristiano decía: “En cada hombre hay un gran vacío en forma de Dios”. Afirmó así lo que Jesús declaró en Lucas 12:23
La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido.
Nuestra sociedad materialista pretende responder a todas las necesidades, pero olvida que las más importantes son de orden espiritual. ¿Conoces a muchas personas satisfechas con su suerte? ¿No estamos más bien rodeados de personas perpetuamente insatisfechas? Quizás tú mismo aspiras a algo más de lo que tienes en tu vida diaria. Nuestra sociedad de consumo sabe aprovechar esta insatisfacción y explotarla con fines comerciales: propone toda clase de productos que, según dice, saciará a quien los obtenga. Comprar, poseer bienes, es la cultura “del tener”, que nunca ha satisfecho el corazón de nadie.
Jesús nunca prometió colmar a nadie en el plano material. La salvación y la vida que él propone no llenarán tu carrito de compras ni tus armarios, pero llenarán tu corazón de gozo y de paz. La prioridad de Jesús no es cambiar tus circunstancias ni tus condiciones de vida; él quiere transformarte a ti mismo. Para ello te ofrece su amor, su perdón. Él quiere hacer de ti uno de sus hijos. Su valor no depende de lo que tú tienes, sino de lo que eres ante Dios y para él. La Palabra de Dios nos dice en Juan 4:14
mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
Muchas cosas espirituales tienen su paralelo en las físicas. Así como nuestro cuerpo padece de hambre y sed, también nuestras almas. Pero nuestras almas necesitan agua y alimento espirituales. No privamos a nuestros cuerpos de comida y agua cuando los requieren. ¿Por qué lo hacemos con nuestras almas? La Palabra viviente, Jesucristo, y la Palabra escrita, la Biblia, pueden satisfacer el hambre y la sed del alma. En este mundo, obvio que tendremos que trabajar por nuestras necesidades materiales; pero no descuidemos la vida espiritual. Jesús es la fuente de «agua viva», esto es una gran ilustración sobre la regeneración que conduce a la vida eterna, la cual la encontramos únicamente en Jesús.

Comentario final
Blaise Pascal, célebre matemático, filósofo y teólogo, en algún momento de su vida estuvo inquieto y turbado durante mucho tiempo. Buscaba la paz con Dios, y la halló mediante la lectura de la Biblia. Nosotros también podemos encontrar paz en Cristo. Para Pascal, dedicarse tanto a problemas de ciencias naturales como a cuestiones filosóficas y teológicas no suponía contradicción de ninguna clase; todo le servía para lograr una directa profundización de sus conocimientos. Para muchos científicos cristianos, la ciencia se ha convertido en una razón más para la defensa de su fe. Tú también puedes hacer eso, siguiendo el ejemplo de Blaise Pascal.






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