Cuando cualquiera de nosotros perdemos a un ser querido, y este parte a la eternidad, nos consolamos con la idea de que estará en un mejor lugar. La gente cree todo tipo de cosas sobre lo que sucede cuando morimos. Una es que las personas buenas o los niños se convierten en ángeles. Pero, ¿son estas cosas ciertas? Algunos pueden creer genuinamente esto. Otros simplemente se aferran a tal idea mientras lidian con su duelo. ¿Será así? ¿Las personas buenas al morir se convierten en ángeles?
¿Qué son los ángeles?
Para aclarar este tema, empecemos primero por saber ¿Qué son los ángeles? Los ángeles son seres espirituales creados por Dios. La Biblia lo explica en Salmos 148:2-5.
Alabadle, vosotros todos sus ángeles; Alabadle, vosotros todos sus ejércitos. Alaben el nombre de Jehová; Porque él mandó, y fueron creados.
Esto significa que los ángeles no evolucionaron de alguna forma de vida más baja o menos compleja, si no que Dios, los creó desde el inicio como ángeles. Un segundo versículo refuerza el hecho que los ángeles fueron creados por Dios, a quienes la Biblia también llama tronos, dominios o potestades, de acuerdo a su rango. Está escrito en Colosenses 1:16.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
La Biblia no declara de modo categórico la época de la creación de los ángeles, pero, aun así, las escrituras sugieren que los ángeles estuvieron presentes en la creación de la tierra, así que fueron creados antes del periodo del génesis. La Palabra de Dios nos dice en Job 38:4-7.
¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, Cuando alababan todas las estrellas del alba, se regocijaban todos los hijos de Dios?

Los hijos de Dios en el libro de Job representan a los ángeles, quienes son seres espirituales, y tienen inteligencia, emociones y voluntad. Esto es verdad en ambas clases de ángeles, los buenos y malos, a los que conocemos como demonios. Los ángeles son seres espirituales, sin un cuerpo físico real. Pero el hecho de que no tienen cuerpos, no afecta el que tengan personalidades. Los ángeles constituyen un número tan sumamente grande que no se puede contar. La Biblia nos dice que existen “muchos millares” y “millones de millones”. Su cantidad, cualquiera que sea, ni aumenta ni disminuye. El conocimiento que poseen los ángeles está limitado, por el hecho de ser seres creados. Esto significa que no son omniscientes como Dios, aunque ellos sí parecen tener mayor conocimiento que los humanos. Esto puede deberse a tres causas:
- Los ángeles fueron creados como un orden superior de criaturas en el universo, a lo que son los humanos. Por eso, es innato en ellos el poseer un mayor conocimiento.
- Los ángeles estudian la Biblia y el mundo más exhaustivamente que los humanos y obtienen conocimiento de ello.
- Los ángeles obtienen conocimiento a través de una larga observación de las actividades humanas. A diferencia de los humanos, los ángeles no tienen que estudiar el pasado; ellos ya lo han experimentado. Por eso saben cómo han actuado y reaccionado los humanos en diversas situaciones, y pueden predecir con un alto grado de asertividad cómo podemos actuar en circunstancias similares.
¿Los hombres pueden convertirse en ángeles? ¿Qué dice la cultura popular?
¿De dónde viene la idea que las personas buenas al morir se convierten en ángeles? Esta suposición proviene de una mala interpretación de un pasaje bíblico. Veamos cuál es, y revisemos la correcta exégesis. Está escrito en Mateo 22:29-30.
Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.
Mateo registró a Jesús debatiendo con los saduceos sobre el matrimonio. Los saduceos estaban desafiando a Jesús como de costumbre; tratando de hacerlo tropezar y validarse a sí mismos. Esta vez hicieron una pregunta sobre la resurrección, en la que ellos no creían. Los saduceos comenzaron declarando la ley de Moisés, con respecto a cómo un hombre debe obtener un heredero si muere sin hijos. La historia que inventaron era de una mujer que estaba casada y su esposo murió dejándola sin hijos. La ley judía decía que el hermano del muerto debía casarse con la viuda y darle un heredero a su hermano. En su relato, dijeron que todos los hermanos uno a la vez se casaron con ella y murieron sin dejar heredero. Entonces le preguntaron cuál de los hermanos sería su esposo en la resurrección.
Si una persona al morir va al cielo o al infierno dependerá si aceptó o no a Cristo como su Señor y Salvador. Y en este pasaje de Mateo, Jesús les dijo a los saduceos que no sabían de qué estaban hablando. Jesús aclaró que los creyentes, cuando vayan al Cielo o Paraíso, seremos como los ángeles, es decir seremos seres espirituales, sin cuerpo físico terrenal, pero el versículo no dice que nos convertiremos en ángeles.
En la cultura popular, es común referirse a las personas que han fallecido como “ángeles”. Se suele decir que las personas buenas o los niños pequeños que mueren van al Paraíso y se convierten en ángeles, e incluso que tienen la capacidad de cuidarnos. A veces este pensamiento consolador se vuelve más concreto y algunos creen que los seres humanos de verdad se convierten en ángeles al morir. ¿Es esto cierto? ¿Puede una persona volver a la vida como un ángel después de morir?

¿Los hombres pueden convertirse en ángeles? ¿Qué dice la Biblia?
La respuesta corta es no. No es posible que un ser humano se convierta en ángel como acabamos de ver en los versículos que revisamos hace unos momentos. Cuando morimos, nuestra alma se separa de nuestro cuerpo temporalmente, pero se reunirá con él en el final de los tiempos. Convertirnos en ángeles después de la muerte significaría que nos convertiríamos en un ser totalmente diferente. Recordemos que los ángeles fueron creados antes que los humanos, son seres distintos. Por tanto, cuando un humano muere, no se convierte en ángel, tampoco su alma. Continúa siendo un alma humana, que se reunirá con su cuerpo en la resurrección de los muertos.
Los seres humanos son un tipo de creación de Dios, y los ángeles son otro. Decir que nos convertimos en ángeles es decir que dejamos de ser humanos. El Salmo 8:4-5 dice:
Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra.
Dios separa claramente a los humanos de los ángeles como dos tipos diferentes de seres creados. Dios nos creó sólo un poco menores que los ángeles. Podríamos considerar de alguna manera que, los ángeles son mayores que los humanos como seres, pues los ángeles viven tan gloriosamente como espíritus en el cielo, mientras nosotros vivimos aquí en la tierra en cuerpo, alma y espíritu, con varias limitaciones corporales. Los ángeles son seres creados por Dios y son completamente diferentes a los humanos. Ellos son agentes especiales de Dios, para llevar a cabo Su plan y para ministrar a los seguidores de Cristo. No hay base de que los ángeles fueran anteriormente humanos o alguna otra cosa – ellos fueron creados como ángeles.

Eventualmente, a todo creyente en Cristo le llegará la hora de la muerte. ¿Qué sucede entonces? El espíritu y alma del creyente se van para estar con Cristo, y en la tierra queda el cuerpo. El creyente no se convierte en un ángel. La Palabra de Dios nos dice en 1º Tesalonicenses 4:16-18
Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
Estos versículos corresponden a la doctrina del arrebatamiento de la iglesia. Pablo nos dice que los creyentes fallecidos en Cristo están dormidos en Jesús; esto es, sus cuerpos están muertos, pero sus espíritus y almas están vivos. Este texto nos dice que en el arrebatamiento Cristo vendrá hasta las nubes, y Él llevará consigo a aquellos que duermen en Él y entonces sus cuerpos serán resucitados, con un nuevo cuerpo glorificado como el de Cristo resucitado, para reunirse con sus espíritus y almas que vendrán con Él. Todos los creyentes en Cristo que estén vivos en el arrebatamiento, tendrán sus cuerpos transformados a la semejanza de Cristo y serán completamente nuevos en sus espíritus, sin tener ya más una naturaleza de pecado. Lo que le espera al creyente no es convertirse en ángel, si no la resurrección en el arrebatamiento para luego pasar a vida eterna con un cuerpo glorificado en presencia de nuestro Señor Jesucristo.

Comentario final
Los ángeles son de un orden enteramente diferente al de los seres humanos. Los seres humanos no se convierten en ángeles después de morir. Los ángeles nunca se convertirán, y nunca fueron seres humanos. Dios creó a los ángeles, así como creó a los humanos. En ninguna parte de la Biblia dice que los ángeles son creados a la imagen y semejanza de Dios, como lo son los humanos. Los ángeles son seres espirituales que pueden, hasta cierto grado, tomar forma física. Los humanos son principalmente seres físicos, pero con un componente espiritual. Lo que podemos aprender de los santos ángeles, es su instantánea e incuestionable obediencia a los mandatos de Dios.
Fuentes Bibliográficas
- Bernock, D. (2019). Do we become angels when we die?
- Biblia, versión Reina Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas
- Biblia Diario Vivir, versión Reina Valera 1960. Editorial Grupo Nelson. Estados Unidos.
- GotQuestions (2022). ¿Nos convertimos en ángeles después de morir?
- GotQuestions (2022). ¿Qué dice la Biblia acerca de los ángeles?
- Koloski, P. (2018). ¿Nos volvemos ángeles cuando morimos?
- Ryrie, C. (1993). Teología Básica. Editorial Unilit. Estados Unidos.
- Varios autores (2013). Comentario Bíblico Mundo Hispano, Tomo 14: Mateo. Editorial Mundo Hispano. Estados Unidos.
- Varios autores (2013). Comentario Bíblico Mundo Hispano, Tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 y 2 Pedro, Judas. Editorial Mundo Hispano. Estados Unidos.






Deja un comentario