Si Lucifer era perfecto, ¿por qué se rebeló? Uno de los temas de la teología que ha intrigado a eruditos y creyentes a lo largo de los tiempos es la rebelión de Satanás. ¿Cómo era Satanás antes de rebelarse? ¿Qué llevó a la caída de uno de los seres más poderosos? ¿Fue su perfección un catalizador para su rebelión?  ¿O hay algo más oscuro en juego?

Lucifer antes de convertirse en Satanás

Dios no creó a Satanás como Satanás. De acuerdo a las Escrituras, Satanás es el tentador, el adversario y acusador del pueblo de Dios. Él es aquél que será expulsado para siempre y arrojado al lago de fuego. Sin embargo, él no fue creado originalmente en esa condición de maldad. Antes de ser denominado como Satanás, este ángel se llamaba Lucero tal como se cita en el libro de Isaías. La palabra «Lucifer» proviene de la Vulgata Latina, la traducción de la Biblia al latín, y se utiliza para traducir el término hebreo «jeilel» de Isaías que se tradujo al español como Lucero. Satanás en cambio proviene de la palabra hebrea Satán que significa adversario o enemigo. Lucifer significa “portador de luz” o “estrella de la mañana”. Lucifer o Lucero era el nombre celestial o angelical que se le quitó a Satanás antes de rebelarse. No obstante, la Biblia no dice explícitamente el nombre original de Satanás, sino que se le llama de otras formas como: el diablo, la serpiente antigua, entre otros términos.

Lucero o Lucifer inicialmente fue creado perfecto. Dios es santo. Por tanto, Él no es creador de cualquier personificación de la maldad; sería contrario a su naturaleza. Satanás es lo que ahora es porque llegó a serlo, y no porque fue creado así. Dios creó a un querubín, un tipo especial de ser celestial, quien era un ángel lleno de belleza y sabiduría. Está escrito en Ezequiel 28:12-14

Hijo de hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho Jehová el Señor: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas.

Algunas de las frases de este pasaje parecen definir al rey humano de la ciudad de Tiro. Se debe tener cuidado a fin de interpretar estos versículos con discernimiento. Queda claro que, en ocasiones, Ezequiel describe a este ser en términos que no pueden aplicarse a un simple ser humano. Satanás tenía perfección, habitación, vestimenta, función y una perfección sin paralelo. Claramente notamos que este ser que tuvo acceso al “Edén” y anduvo en el “santo monte de Dios” no puede referirse al Rey Tiro sino a Satanás, describiendo su identidad original y su caída. Lucifer fue creado como un querubín lleno de sabiduría y autoridad, pudiendo ser para administrar las múltiples actividades de los ángeles. En todos los sentidos, Satanás era el epítome de la creación de Dios hasta que cayó en pecado.

Escultura de Lucifer. Fuente de imagen: Google

¿Por qué pecó Lucifer si fue creado perfecto?

Entonces, ¿qué pasó con Lucifer para que viniese a ser lo que es? Él cayó en pecado tiempo después de haber sido creado. Hay dos pasajes que nos ayudarán a entender la caída de Satanás. El primero se encuentra en Ezequiel 28:15-19

Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti. Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran. Todos los que te conocieron de entre los pueblos se maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre dejarás de ser.

El segundo pasaje se encuentra en Isaías 14:12-15

¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.

Pintura «El ángel caído»; autor Alexandre Cabanel, 1847. Fuente de imagen: Wikipedia.

Como guarda de la santidad de Dios, Satanás tenía acceso al cielo, por eso sintió el deseo de ocupar y establecerse en el cielo a la par de Dios. Satanás deseaba gobernar sobre todos los ángeles, quería gobernar el universo. Él deseaba la gloria que pertenecía a Dios. Satanás quería ser tan poderoso como Dios. El quería ejercer la autoridad y el control en este mundo que legítimamente le pertenece sólo a Dios. Su pecado fue un desafío directo al poder y a la autoridad de Dios.

Las escrituras dicen que no se hallaba culpa en Satanás, es decir, él era bueno en un principio; pero después pecó. El pecado de Satanás fue el orgullo, de querer ser como Dios. Él tuvo la egoísta audacia de intentar reemplazar a Dios mismo como el legítimo gobernante del universo. La pregunta que queda sería ¿Por qué el corazón de Lucifer se llenó de orgullo?

Él se mantuvo perfecto, libre de culpa, hasta que se halló iniquidad, es decir, maldad, en él. Creado como una criatura libre, Satanás poseía la habilidad de elegir sus acciones, sus decisiones y sus sentimientos. Evidentemente, debido a su belleza y esplendor, eligió rebelarse contra Dios. Su pecado fue una acción auto-causada que lo llevó a perder su posición, su lugar y sus posesiones.

Podemos decir por medio del estudio de la Biblia que Satanás fue el primero en pecar. Pero, ¿qué causa este pecado inicial?; ¿por qué Satanás pecó en el primer lugar?

En la creación original que era «buena», parece que es probable que Satanás y la humanidad tuvieran el poder de tomar decisiones. Los propios deseos de Satanás causaron su soberbia. Dios no puede tener la culpa de que entrara el mal en la creación. Para aclarar, esto no significa que Dios no estaba al tanto que esto pasaría, pero Dios permitió que sucediera. Dios es soberano y actuó con justicia echando a Satanás del cielo después de que él se rebeló contra el Creador.

En cuanto a la pregunta de por qué un ser creado perfecto podría sucumbir al orgullo, las interpretaciones teológicas a menudo sugieren que Lucifer tenía libre albedrío y la capacidad de elegir. Aunque inicialmente fue creado perfecto, se le concedió la libertad para tomar decisiones. En algún momento, Lucifer, al experimentar el orgullo, decidió rebelarse contra Dios.

El orgullo se considera un pecado, y su naturaleza puede ser sutil y engañosa. Las interpretaciones teológicas sostienen que Lucifer, al ser consciente de su belleza, inteligencia, y estatus elevado, cayó en la trampa del orgullo, no se sometió a la voluntad de Dios, deseando igualarse al Señor y rebelarse contra la autoridad divina.

Según la Biblia, entonces, el pecado se originó en un acto de libre albedrío en el cual la criatura a propósito, responsablemente, y con entendimiento adecuado de lo que había en el asunto escogió corromper el santo carácter de piedad con el cual Dios había dotado a Su creación…. Satanás pecó por necedad.

El hecho de que todo fuera perfecto en el cielo no necesariamente implica que los ángeles creados por Dios no tuvieran una voluntad con capacidad de elegir lo bueno o lo malo, como era con Adán y Eva en el paraíso perfecto, antes de la caída. En ese sentido Satanás actuó con plena responsabilidad, por un lado, pero bajo el plan determinado del Dios soberano por el otro ¿Cómo es que Satanás pensó que podría vencer a Dios? Satanás buscó derrocar a Dios de Su trono y pecó en el proceso. Satanás pudo haber pensado que podría vencer a Dios fue por su propia grandeza. Su fin, sin embargo, es uno de destrucción. La Biblia claramente predice la derrota final de Satanás con su reinado terminando en el lago de fuego con tormento eterno separado de Dios.

¿Cuándo fue la caída de Satanás?

Satanás pecó cuando la soberbia se apoderó de él y ya no fue perfecto ¿Cuándo fue esto? La Biblia no da una respuesta exacta, pero de las deducciones que se pueden hacer a partir de las Escrituras debe haber sido después del día sexto de la semana de la creación, porque Dios declara que todo era muy bueno. De lo contrario, Dios habría declarado que la rebelión de Satanás era buena; sin embargo, en toda la Escritura, Dios absolutamente asevera que el pecado es detestable delante de Sus ojos. La Biblia nos dice en Génesis 1:31

Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

Dios santificó el día séptimo. Parece poco probable que Dios hubiera santificado un día en el que se produjo una gran rebelión. Por lo tanto, la caída de Lucifer, que pasó a llamarse Satanás, debió ocurrir después del día séptimo del Génesis y antes de la tentación de Eva.

Lucifer convirtiéndose en Satanás. Fuente de imagen: Google.

Comentario final

Así como Satanás contribuyó a la entrada del pecado al mundo, y con eso todas las desgracias correspondientes, se cumplió también el plan de Dios de enviar a Jesucristo al mundo, viviendo una vida perfecta y venciendo con su muerte en la cruz. De modo que, a pesar de las terribles consecuencias del pecado de Satanás, nuestro Señor Jesucristo triunfó sobre él en la cruz, y algún día su victoria será hecha visible, cuando el Diablo y sus ángeles sean lanzados al fuego eterno. Mateo 25:41 dice lo siguiente

Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

En términos teológicos, este versículo subraya la soberanía de Dios sobre todas las fuerzas espirituales, incluido Satanás. Aunque el diablo puede tener un papel en la tentación y la maldad en el mundo, al final será juzgado y condenado por sus acciones. La enseñanza aquí destaca que la justicia divina prevalecerá, y Dios establecerá Su reino de paz y justicia.

Fuentes Bibliográficas

  • Alcántara, R. (2017). ¿Por qué Satanás pecó si todo era perfecto en el cielo?
  • Biblia Diario Vivir, versión Reina Valera 1960. Editorial Grupo Nelson. Estados Unidos.
  • Hodge, B. (2015). ¿Y qué hay de Satanás y el origen del mal?, tomado de “El Libro de las Respuestas, tomo 2”, editado por Ken Ham. Editorial Master Books. Estados Unidos.  
  • Compellingtruth.org (2020). ¿Cómo es que Satanás pensó que podría vencer a Dios?
  • Compellingtruth.org (2020). ¿Cuándo fue la caída de Satanás y cómo sucedió?
  • Domínguez, J. (2015). ¿Por qué cayó Satanás?
  • Ryrie, C. (2000). Teología Básica. Editorial Unilit. Estados Unidos.

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